miércoles, 26 de noviembre de 2014

Los problemas del sobrepeso

Por: barcelonalternativa.es

Si todavía no estas decidido a cuidarte, nosotros te presentamos esta imagen para que comprendas porque es necesario que estés en tu peso justo, no es solo cuestión de estética sino de salud. cuando uno es joven aguanta hasta un limite, pero conforme te vayas haciendo mayor, esos exceso los vas a pagar con problemas de salud que se cronificaran y te darán una pésima calidad de vida.

Si decides cuidarte ahora, no solo obtendrás bienestar, sino que tu cuerpo con los años lo va a agradecer de la mejor forma posible que es llevándote lo menos posible de visita al medico. Controla el sobrepeso. Aliméntate bien.


martes, 25 de noviembre de 2014

10 Razones para no comer pavo

10 Razones para no comer pavo

Dj MOBY y su visión sobre el consumo de carne

BY VANESSA SILVA · NOVEMBER 25, 2014

“Salvemos a los Humanos”

Hace algunos años hablaba con Al Gore (así es, lo nombré). Le hice una pregunta muy simple y mordaz: “El sector de ganadería contribuye en un 18% a los gases que causan el cambio climático. ¿Por qué no mencionó esto en su libro o película?”.

Su respuesta fue desconcertantemente honesta. Y lo estoy parafraseando pero dijo algo como: “Para la mayoría de las personas, el rol de la ganadería en el cambio climático es una verdad demasiado incómoda”. Nos gustan los productos animales. Bueno, a ti te gustan. Yo he sido vegano por 28 años, así que siendo honesto, ni siquiera recuerdo a qué sabe la carne.

Pero colectivamente, como especie, parece gustarnos los productos animales. Muchísimo. Consideren lo siguiente: Cada año, en Estados Unidos se crían y matan alrededor de 10 billones de animales de ganado. Globalmente, estamos criando y asesinando 56 billones de animales de ganadería al año. Si suman correctamente, eso significa que estamos matando a 1.776 animales cada segundo de cada día para obtener comida. Y eso es sin contar los peces y otros mariscos. Pero a pesar de que soy vegano por razones éticas, no quiero escribir sobre las éticas de la ganadería. Quiero escribir sobre las formas en la cual la ganadería está matándonos y arruinando nuestro planeta.



Lo sé. Esto suena como una hipérbole de un partido de izquierda. “¡Está matando a nuestro planeta!” Pero a veces una hipérbole no lo es realmente. A veces una hipérbole es simplemente una verdad tan clara como el día. Comenzaré por el cambio climático. La ONU emitió un conservativo informe en el cual reportaron que el sector ganadero causa alrededor del 18% de las actuales emisiones de gases de invernadero.

Para ponerlo en perspectiva: la ganadería es responsable de producir más gases de cambio climático que cada auto, bote, bus, camión, motocicleta y avión en el planeta. Combinados. Pero nos gustan los animales –o al menos criarlos y comerlos–. Por lo que aceptamos ese intercambio: productos animales por el cambio climático. El clima es complicado. Y el cambio climático es complicado. Pero el rol de la ganadería en el cambio climático no lo es.

¿Y qué sucede con la hambruna? Hay más de 7.000.000.000 personas en el planeta y muchos de ellos están muy, muy hambrientos. Articulo tras artículo y libro tras libro se hace la misma pregunta: “¿Cómo hará el planeta para alimentar a 7 u 8 o 9 o 10 billones de personas?” Las discusiones se vuelcan hacia los fertilizantes y organismos genéticamente modificados (OGMs) y a tierras cultivables. Pero aquí les presento una idea dolorosamente simple: dejemos de darle comida humana al ganado.

Se necesitan alrededor de 6 kilos de granos para hacer medio kilo de carne –el cual podría alimentar a un par de personas por un par de horas–. Haciendo la comparación, 5 kilos de granos usados para alimentar a humanos directamente puede alimentar a 13 personas por gran parte del día. Desde un punto de vista global no tenemos un problema de hambruna; tenemos un problema de ganado. Alimentar animales y luego comerlos es como calentar tu casa en invierno quemando madera en el patio.



Hablando de inviernos: hace algunos años, cansado de los fríos inviernos de Nueva York, me fui a vivir a California. El año pasado en Los Ángeles tuvimos cerca de 362 soleados y hermosos días. Había 26º en Navidad y no había una sola nube en el cielo. Lo cual es genial, solo que California y la mayoría del Oeste hoy viven una de las peores sequías registradas en la historia.

A los californianos se nos ha pedido tomar duchas más cortas y usar menos agua en nuestros jardines. Ambas son buenas ideas. Pero pongámoslo en perspectiva: una ducha larga usa cerca de 150 litros de agua. ¿Cuánto usa el crear una hamburguesa de 150 gramos? Unos 15.000 a 68.000 litros de agua.

Más del 90% del agua en California es usada en el área agropecuaria. Una parte de ella es muy responsable con el uso del agua. Por ejemplo, se necesitan cerca de 817 litros de agua para producir medio kilo de soya. Pero también hay una parte que ocupa el agua de una forma notoriamente intensiva –incluyendo la agricultura de arroz y algodón, pero especialmente el sector ganadero–. Cada kilo de pollo necesita de 1900 litros de agua, y el cerdo necesita 2.180 litros.

En lo personal, me gustaría hacer un trato con California. Tomaré duchas mucho más cortas si deja de subsidiar el uso del agua para la ganadería. Si simplemente pasara rápidamente por la ducha, no creo que usaría ni 18 litros de agua por ducha. Y luego de 132 duchas, habría usado la misma cantidad de agua que se necesita para hacer medio kilo de carne.

Entonces, ya hemos establecido que un estimado de 56.000.000.000 animales de ganadería en el planeta usan mucha agua y granos para crear mucho metano y dióxido de carbono. Pero esos billones de animales también producen desperdicios. Del tipo realmente asqueroso, no solo los gases de calentamiento climático invisibles.



Pongamos eso en perspectiva también: las amables personas de Filadelfia son responsables de aproximadamente 1.000.000 toneladas de orina y heces anualmente. Y tan solo una gran granja de cerdos produce cerca de 1.600.000 toneladas de orina y heces al año. Una gran granja de cerdos produce anualmente unas 600.000 toneladas más de orina y heces que la ciudad de Filadelfia.

Nuestros lagos y ríos se ensucian cada vez más con la proliferación de algas. Las aguas subterráneas están siendo contaminadas. Y el principal culpable es el ganado. Los 56 billones de animales de ganado que habitan el planeta producen toneladas y toneladas de heces y orina anualmente – tres veces más que lo que producen los humanos–.

Y en adición a la contaminación de nuestro suministro de agua, también está contaminando nuestros hogares. Una investigación de la Universidad de Arizona encontró más heces residuales y desperdicios en la cocina de un omnívoro promedio que en los basureros de sus baños. Esto debido principalmente a la carne que llevan a sus casas.

Los animales viven en sus propias heces y orina y cuando los matan y empaquetan, traen consigo sus heces y orina. A tu hogar. También traen pesticidas, antibióticos, hormonas de crecimiento, colesterol y grasas saturadas.

Con esto en mente: los estudios sugieren que si todos dejáramos de alimentarnos con animales y con productos derivados de animales mañana mismo, veríamos una caída significativa en los niveles de obesidad, enfermedades cardiacas, diabetes y algunos cánceres. No tenemos una epidemia sanitaria mundial; tenemos una epidemia de ganadería a nivel mundial. Una parte muy grande del presupuesto de salud del mundo occidental está dedicado a curar enfermedades que son consecuencias directas del consumo de productos animales.

Y no soplaré muy fuerte del cuerno con el que invoco a otros veganos, pero ellos tienen tasas considerablemente más bajas de obesidad, diabetes y algunos cánceres. Cuando le hablo a las personas del área ganadera y de comer carne, muchos me dicen: “Pero la carne es más económica”. Y lo es. Pero solo porque está fuertemente subsidiada por nuestros impuestos. En los Estados Unidos gastamos billones de dólares anuales en subsidios directos e indirectos a las industrias de carne y leche. Esos billones de dólares provienen de los impuestos que pagamos y están subsidiando a un producto que arruina al medio ambiente y daña nuestra salud.



Subsidiamos los granos con los que alimentan al ganado. Subsidiamos el agua que se usa para la producción ganadera. Nosotros, los que pagamos nuestros impuestos, subsidiamos al sector ganadero. ¿Y qué obtenemos a cambio? Gases de cambio climático. Y trillones de kilos de desperdicio animal que contamina nuestros lagos y ríos y reservas naturales. Obtenemos un producto que causa cáncer, diabetes, enfermedades cardiacas y obesidad.

Y, dejando lo mejor para el final, también terminamos con enfermedades zoonóticas. “Zoonótica” es una palabra divertida y que suena elegante. Suena como si se refiriera a una parte muy erudita de un zoológico, en la cual los animales leen libros y viven en botes. Pero las enfermedades zoonóticas no son ni divertidas ni elegantes. Puede que algunas de ellas te suenen conocidas: E.coli, Salmonella, Síndrome Respiratorio Agudo (SARS), Gripe Aviar, Ébola, e incluso algunas muy familiares como la viruela y el resfrío común. Las enfermedades zoonóticas vienen de los animales, y en muchos casos, de la ganadería.

Afortunadamente, hasta ahora hemos podido tratar la mayoría de las enfermedades zoonóticas con antibióticos. Pero el problema es el siguiente: los animales en las granjas ganaderas están tan enfermos y tan malas condiciones, que lo único que evita que mueran antes de ser llevadas al matadero son los antibióticos. Se les da cantidades obscenas de antibióticos mientras viven y ellos están luego en su leche, huevos y carne.

Cuando comes un animal, comes su grasa y músculos pero también todos los antibióticos que se le han dado a ese animal durante su vida. El doble golpe de las enfermedades zoonóticas es causado por la ganadería: los animales son la fuente de las enfermedades zoonóticas, pero también son la fuente de la resistencia a los antibióticos. Y por eso es que las enfermedades zoonóticas pueden matarnos, especialmente debido a que la ganadería ha creado super-bacterias que no responden a los antibióticos convencionales.

Ese es el entretenido mundo de la ganadería. Un resumen simple:

Ganadería:

Usa toneladas de granos que podrían usarse para alimentar a personas en forma directa. Usa toneladas de agua fresca que podría usarse para cultivar alimentos saludables. Produce toneladas de orina y heces que arruinan nuestros lagos, ríos y agua potable. Es responsable de aproximadamente el 18% de las emisiones de gases invernadero. Contribuye a la obesidad, diabetes, enfermedades cardiacas y cáncer. Causa enfermedades zoonóticas epidémicas. Contribuye a la creación de super-bacterias resistentes a los antibióticos. Y es fuertemente subsidiada por nuestros impuestos.

Como especie, nos vemos cara a cara con problemas complicados y que aparentemente no tienen solución. Y además nos enfrentamos a la ganadería. Así que en vez de enfocarnos en los problemas duros y que aparentemente no pueden ser solucionados (como el curar la calvicie) simplemente enfoquémonos en algo fácil y con un beneficio fenomenal: poner fin a la ganadería.

Todo lo que debemos hacer es dejar de subsidiarla y dejar de comprar productos animales. Simple. Y los gases de cambio climático se reducen en un 18%. La hambruna podría terminar. El agua fresca podría volverse limpia y más abundante. Podrían disminuir las muertes por cánceres y enfermedades cardiacas y diabetes y obesidad. Así como también las enfermedades zoonóticas.

Realmente es así de fácil. Hemos logrado superar cosas difíciles en el pasado. Hemos terminado con la esclavitud. Les hemos extendido a todos el derecho a voto. Hemos aprobado leyes que prohíben que los niños trabajen en fábricas. Avanzamos hacia una época en la que el fumar cigarros se verá como una memoria viciada y distante.

Podemos lograrlo. Tenemos que lograrlo. Nuestra dependencia en la ganadería es lo que, literalmente, nos está matando y arruinando el clima de nuestro planeta. Terminaré citando a Albert Einstein:

“Nada beneficiará tanto la salud humana e incrementará las posibilidades de supervivencia de la vida sobre la Tierra, como la evolución hacia una dieta vegetariana“. -Albert Einstein

Por Richard Melville Hall

Fuente: http://www.upsocl.com/verde/mira-la-reveladora-vision-que-el-cantante-de-moby-nos-quiere-mostrar-sobre-el-consumo-de-carne/

Bolsas blancas y negras para la basura, obligación desde este viernes

Zonas con rutas de reciclaje deben comenzar a cumplir la norma. Multa es de $ 102.666.

Por: http://www.eltiempo.com/

Foto: Rodrigo Sepúlveda / EL TIEMPO

Sacar basuras fuera de horario de recolección y crear botaderos como este, en el barrio Santa Librada, tendrá una multa alta.


Desde este viernes se comenzarán a hacer efectivas en Bogotá las multas dispuestas por el comparendo ambiental. Estas se aplicarán tanto a quienes dispongan mal las basuras y escombros en las calles y separadores, como a los que no recojan las excretas de sus mascotas en espacios públicos.

También el 30 por ciento de la ciudad, donde la población recicladora recoge oficialmente (en la ruta selectiva oficial) material reciclado está obligada a sacar los residuos en las dos bolsas decretadas por el Distrito: la negra destinada para la basura orgánica; y la blanca, para los residuos reciclados. Quienes incumplan esta disposición serán multados con 102.666 pesos.

Así lo afirmó el subsecretario de Gobierno de Asuntos Locales, José Cuesta, quien agregó que el Distrito expedirá este martes o miércoles un decreto complementario –al que reglamentó el comparendo ambiental–, mediante el cual fija que la multa por no disponer residuos separados se aplicará en forma “gradual y progresiva”.

“En la tercera parte de la ciudad ya hay rutas selectivas y quienes en esas áreas no hagan separación en la fuente se sancionarán con el comparendo”, expresó Cuesta.

Además, agregó que la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos entregará las zonas georreferenciadas donde funcionan las rutas selectivas.

Por ahora, se conoce que en el 30 por ciento de la ciudad con rutas selectivas hay barrios de Usaquén, Engativá y Puente Aranda, entre otros.

De hecho, la Alcaldía de Puente Aranda le informó a la comunidad, en los talleres de socialización de la medida, que a partir del viernes habrá multas para quienes no seleccionen los residuos.

Por otro lado, la Secretaría de Gobierno imprimió libretas con los 50.000 comparendos ambientales que podrá aplicar la Policía.

Sin embargo, de acuerdo con el coronel Aurelio Ordóñez, jefe de Servicios Especiales de la Policía Nacional, los 14.000 uniformados que cumplirán esa tarea están instruidos para que antes de imponer la multa, le llamen la atención al infractor para que corrija el acto sancionable. “Si se niega a corregir la falta, se le hará efectivo el comparendo y se impondrá la multa según la infracción”, dijo el coronel Ordóñez.

Diez razones para decir NO a los transgénicos

Por Silvia Ribeiro*

Los promotores de los transgénicos (organismos genéticamente transformados = OGT), prometen que éstos serán más nutritivos, aumentarán las cosechas y disminuirán el uso de químicos, y por ello, son la solución para el hambre en el mundo. Deberíamos, nos dicen, aceptar los riesgos que conllevan, ya que todas las tecnologías tienen riesgos y siempre hay quienes no comprenden la ciencia y se resisten a los cambios.


La realidad de los transgénicos nos muestra que no cumplen con ninguna de estas promesas. Por el contrario, producen menos, usan más químicos, generan nuevos problemas ambientales y de salud, crean más desempleo y marginación, concentran la propiedad de la tierra, contaminan cultivos esenciales de las economías y las culturas, como el maíz, aumentan la dependencia económica y son un atentado a la soberanía.

1. La ingeniería genética se basa en más incertidumbres que conocimientos

Los transgénicos son organismos a los que se les ha insertado material genético, generalmente de otras especies, por métodos que jamás podrían ocurrir en la naturaleza.

Estudios recientes, aparecidos en publicaciones científicas (1) postulan que los dogmas centrales de la genética desde la década de 1950, podrían estar fundamentalmente equivocados. Lo grave es que sobre este dogma central ¿equivocado? se están produciendo a gran escala organismos transgénicos que van a parar a nuestros alimentos, medicinas y a la biodiversidad circundante.

La tecnología de la ingeniería genética tiene tantas incertidumbres y efectos colaterales impredecibles, que no podría llamarse ingeniería ni tecnología. Es como construir un puente tirando bloques de una orilla a la otra, esperando que caigan en el lugar correcto. Durante el proceso aparecen todo tipo de efectos inesperados y los dueños de esta obra, aseguran que no hay evidencias de que tengan impactos negativos sobre la salud o el medio ambiente, y que los que los cuestionan no son científicos. La realidad es peor, porque los transgénicos no son inertes, sino organismos vivos que se reproducen en el ambiente, fuera de control de los que los han creado.

2. Conllevan riesgos para la salud

Si usted fuera a una tienda y viera un anuncio de galletas que dice “no hay pruebas de que sean malas para la salud”, ¿las compraría? Yo no. Y creo que nadie más. Por supuesto, la industria biotecnológica no está buscando estas pruebas. Científicos independientes, como el Dr. TerjeTraavik de Noruega, han encontrado en 2004 resultados alarmantes: alergias en campesinos debido a que inhalaron polen de maíz transgénico (2).

Pero la verdadera Caja de Pandora, son los efectos impredecibles: ni los que construyen transgénicos saben qué efectos pueden tener en la salud humana y animal, al recombinarse, por ejemplo, con nuestras propias bacterias o ante la posibilidad de que nuestros órganos incorporen parte de estos transgénicos, como ya ha sucedido en pulmones, hígado y riñones de ratas y conejos. (3)

3. Tienen impactos sobre el medioambiente y los cultivos

No hay casi estudios sobre los impactos en los cultivos y en el medioambiente. Sin embargo, es claro y tristemente demostrado con la contaminación transgénica del maíz en México, que una vez que los transgénicos sean liberados, contaminarán los demás cultivos, por polen, viento e insectos. Los cultivos insecticidas pueden afectar a otras especies que no son plaga de los cultivos,tal como se comprobó que el polen de maíz Bt afecta a las mariposas Monarca— y en países de gran biodiversidad, los riesgos se multiplican.

En varias de las plantas de maíz contaminadas que se han descubierto en México, se notaron deformaciones.

4. No solucionan el hambre en el mundo: la aumentan

Según los promotores de los transgénicos, deberíamos aceptar todos estos riesgos, porque necesitamos más alimentos para la creciente población mundial. Pero la producción de alimentos no es la causa del hambre en el mundo. Actualmente se producen el equivalente a 3,500 calorías diarias por habitante del planeta: cerca de 2 kilos diarios de alimentos por persona, lo suficiente para hacernos a todos obesos.4 El hambre en el mundo no es un problema tecnológico. Es un problema de injusticia social y desequilibrio en la distribución de los alimentos y la tierra para sembrarlos. Los transgénicos aumentan estos problemas.

5. Cuestan más, rinden menos, usan más químicos

Desde que Estados Unidos comenzó con los transgénicos en 1996, el uso de agroquímicos aumentó en 23 millones de kilos.

Los cultivos transgénicos también producen menos. El cultivo más extendido, que es la soya tolerante a herbicidas (61% del volumen de transgénicos en el mundo) produce entre de 5 a 10% menos que la soya no transgénica. (5)

Las semillas transgénicas son más caras que las convencionales. Esto hace que en algunos casos, aun cuando provisoriamente haya un pequeño aumento de producción, éste no compensa el gasto extra en semilla. La industria biotecnológica arguye que esto no puede ser verdad (¡aunque lo sea!), porque entonces los agricultores estadunidenses no usarían estas semillas. Lo cierto es que la mayoría no pueden elegir, ya no tienen sus propias semillas, hay falta de opciones en el mercado y tienen fuertes ataduras con las multinacionales semilleras.


6. Son un ataque a la soberanía

Prácticamente todos los cultivos transgénicos en el mundo están en manos de cinco empresas transnacionales. SonMonsanto, Syngenta (Novartis + AstraZeneca), Dupont, Bayer (Aventis) y Dow. Monsanto sola controla más de 90% de las ventas de agrotransgénicos. Las mismas empresas controlan la venta de semillas y son las mayores productoras de agrotóxicos. (6) Lo cual explica porqué más de las tres cuartas partes de los transgénicos que se producen en realidad —no en la propaganda— son tolerantes a herbicidas y aumentan el uso neto de agrotóxicos.

Aceptar la producción de transgénicos significa entregar a los agricultores, de manos atadas, a las pocas transnacionales que dominan el negocio y enajenar la soberanía alimentaria de los países.

7. Privatizan la vida

Todos los transgénicos están patentados, la mayoría en manos de las mismas empresas que los producen. Esto significa un atentado ético, en tanto son patentes sobre seres vivos, y además son una violación flagrante a los llamados “Derechos de los Agricultores” reconocidos en Naciones Unidas como el derecho de todos los agricultores a guardar su semilla para la próxima cosecha. Las patenten impiden esto y obligan a los agricultores a comprar semillas nuevas cada año. Si no lo hacen, se convierten en delicuentes. Las empresas multinacionales de transgénicos tienen iniciados cientos de juicios a campesinos de Norteamérica, por “uso indebido de patente”.

8. Lo que viene: semillas suicidas y cultivos tóxicos

La próxima generación de transgénicos incluye cultivos manipulados para producir sustancias no comestibles como plásticos, espermicidas, abortivos, vacunas. En Estados Unidos hay más de 300 experimentos secretos (pero legales) de producción transgénica de sustancias no comestibles en cultivos: fundamentalmente en maíz. Se nombra la producción de vacunas en plantas como si esto fuera algo positivo: ¿pero qué sucedería con estos farmacultivos si se colaran inadvertidamente en la cadena alimentaria? La mayoría de nosotros ha sido vacunado contra algunas enfermedades -¿pero se vacunaría usted todos los días? ¿qué efectos tendría esto?. Ya se han producido escapes accidentales de estos cultivos.

En México, la siembra de maíz transgénico está prohibida y sin embargo desde el 2001 se ha encontrado contaminacióndel maíz campesino en varios estados de la república, al Norte, Centro y Sur del país (7). ¿Cómo sabremos que no sucederá con estos maíces? ¿Quién lo va a controlar, si las propias autoridades de la Secretaría de Agricultura firmaron en noviembre del 2003 un acuerdo con Estados Unidos y Canadá que les autoriza hasta un cinco por ciento de contaminación transgénica en cada cargamento de maíz importado que entra a México?

Las empresas que producen transgénicos están desarrollando diversos tipos de la tecnología “Terminator”, para hacer semillas “suicidas” y obligar a comprarlas para cada siembra.

9. La coexistencia no es posible ni el control tampoco

Tarde o temprano, los cultivos transgénicos contaminarán todos los demás y llegarán al consumo, sea en los campos o en el proceso post-cosecha. Según un informe de febrero 2004 de la Unión de Científicos Preocupados de Estados Unidos, un mínimo de 50 por ciento de las semillas de maíz y soya, de ese país que no eran transgénicas, están contaminadas. El New York Times (1-3-04) comentó sobre esto “Contaminar las variedades de cultivos tradicionales es contaminar el reservorio genético de las plantas de las que ha dependido la humanidad en gran parte de su historia. (…) El ejemplo más grave es la contaminación del maíz en México. La escala del experimento en el que se ha embarcado a este país —y los efectos potenciales sobre el medio ambiente, la cadena alimentaria y la pureza de las semillas tradicionales— demanda vigilancia en la misma escala”.

Para detectar si hay transgénicos, dependemos de que la propia empresa que los produce nos entregue la información, cosa que son renuentes a hacer, y por la que ponen altos costos que cargan a las víctimas de la contaminación. “Casualmente”, luego de que se han sucedido los escándalos de contaminación, se ha hecho cada vez más difícil detectarlos.8

10. Ataque al corazón de las culturas

La contaminación del maíz en México, su centro de origen, concentra todos los problemas que describimos hasta aquí, pero además es un ataque violento al corazón mismo de las culturas mexicanas: a su vasta cultura culinaria y los mil usos que se le dan al maíz, a sus economías campesinas, a las bases de la autonomía indígena. Con esta guerra biológica al maíz tradicional, las transnacionales podrían apropiarse y privatizar este tesoro milenario y colectivo de los mesoamericanos, obligando a los creadores del maíz a pagar para seguir usándolo en el futuro.

Las empresas multinacionales productoras y distribuidoras de transgénicos, así como los que favorecen las importaciones de maíz OGT, los que quieren levantar la moratoria que impide sembrar maíz OGT, o aprobar una ley de bioseguridadpara legalizarlos, asumen una inmensa deuda histórica que los pueblos de México no van a permitir ni olvidar.

Aldo González zapoteco de Oaxaca, resume:

“…somos herederos de una gran riqueza que no se mide en dinero y de la que hoy quieren despojarnos: no es tiempo de pedir limosnas al agresor. Cada uno de los indígenas y campesinos sabemos de la contaminación por transgénicos de nuestros maíces y decimos con orgullo: siembro y sembraré las semillas que nuestros abuelos nos heredaron y cuidaré que mis hijos, sus hijos y los hijos de sus hijos las sigan cultivando. (…) No permitiré que maten el maíz, nuestro maíz morirá el día en que muera el sol”.

Notas:

(1) WaytGibbs,W, “The Unseen Genome” en Scientific American, noviembre 2003. Vertambién grain, “Blinded by the Gene”, en Seedling, Setiembre 2003, www.grain.org

(2) Ribeiro, Silvia, “Transgénicos, salud y contaminación” en La Jornada, México, 20-03-2004

(3) New HealthDangers of GeneticallyModifiedFoodDiscovered, Boletín de prensa del InstituteforResponsibleTechnology, citando los estudios de TerjeTraavik, del NorwegianInstitutefor Gene Ecology, Malasia, 24-02-2004

(4) Moore Lappé. F, Collins J y Rosset Peter, World Hunger: 12 Myths, Food First Books, EstadosUnidos, Oct. 1998.

(5) Benbrook, Charles, Tiempos problemáticos en medio del éxito comercial de la soja RoundupReady, NorthwestScience and EnvironmentalPolicy Center, AgBioTechInfoNet, TechnicalPaper # 4, Estados Unidos, 2001. http://www.biodiversidadla.org/arti…

(6) Grupo etc, etcCommuniqué # 82: Oligopolio sa, Nov/Dic 2003, http://www.etcgroup.org/article.asp…

(7) Contaminación del maíz en México: mucho más grave. Boletín de prensa colectivo de comunidades indígenas y campesinas de Oaxaca, Puebla, Chihuahua, Veracruz, ceccam, cenami, Grupo etc, casifop, unosjo, ajagi, Oct 2003

(8) Heinemann, Jack A. gm Corn in New Zealand: a case study in detecting purposeful and accidental contamination of food. Ponencia en el seminario científico para delegados al Protocolo Internacional de Cratagena sobre Bioseguridad de la Red del Tercer Mundo y el Institute de Gene Ecology, Malasia, 22-02-2004.
*Silvia Ribeiro es investigadora del Grupo etc, http://www.etcgroup.org

Ecoportal.net

Servindi

http://servindi.org/

Educación ecológica para niños: aprender a cuidar el medio ambiente

Por: http://www.ecologiaverde.com/


El conocer y practicar la ecología requiere, como todo, de un proceso de aprendizaje. Generar conciencia ecológica en los niños es tan positivo como necesario, ya que ellos lo adoptarán como modo de vida de forma natural. ¿Cómo hacerlos comprender la necesidad de ahorrar energía o entender la importancia de reciclar? Haciendo de la responsabilidad ecológica un juego.

Tanto dentro de los muros domésticos como en exteriores se pueden llevar a cabo sencillas prácticas que impulsarán la conciencia verde en los niños de manera automática. Aunque las escuelas aboguen cada vez más por una educación de este tipo, la enseñanza comienza en casa. Puedes buscar y reproducir vídeos de dibujos animados que expliquen la importancia de ser ecológico, haciendo que se entretengan al mismo tiempo que reciben el mensaje. En Internet encontrarás bastantes sin coste.

Asimismo, es preciso fomentar la diversión a partir de juegos de mesa. Ya existen en el mercado juegos educativos ecológicos destinados a niños, en los que cada jugador tiene que ocuparse de preservar bosques y selvas, conservar el agua… Explícales por qué no puedes comprarles todos los juguetes que piden al no ser necesario tener tantos y promueve la creación de muñecas de trapo caseras o de serpientes a partir de calcetines viejos. En realidad, cualquier actividad manual que reutilice materiales y podáis hacer en familia les complacerá muchísimo. Además, cada miembro familiar puede plantar semillas diferentes en envases de yogur, animándolos a que ellos mismos sean los responsables de cuidar su pequeña creación.


Otro paso es alentarlos a tomar una responsabilidad ecológica a la hora de ahorrar energía o reciclar. Diseña una infografía manual al lado de la basura con vistosos colores explicando de forma clara y concisa cómo y dónde reciclar cada material. Para ello, puedes reproducir sus dibujos animados preferidos o incluso hacerlo en forma de cómic. Cambiarlo con frecuencia despertará el interés de los pequeños. Así, cuando ellos vayan a desechar restos de comida o un cartón de cereales, siempre sabrán exactamente en qué recipiente depositarlos. También puedes organizar competiciones dentro del núcleo familiar para ver quién es semanalmente más ecológico. Por ejemplo, incorporando un medidor de agua en la ducha, asignando un número determinado de folios máximo por persona, etcétera.

Las actividades al aire libre son también de gran utilidad. Con ellas, les enseñamos a conectar con la naturaleza, a valorar al medio ambiente y, por tanto, desarrollar un respeto por él. Será muy beneficioso y agradable dar un paseo en bicicleta toda la familia con picnic posterior. Organiza “búsquedas del tesoro” por un parque pequeño, dejando pruebas con pistas en diferentes lugares del mismo. Llévalos de visita al zoo o al acuarium. Enséñales los tipos de árboles y a que aprendan a diferenciarlos por sus hojas. En conclusión, intentar que amen lo natural, enseñar a no gastar más energía de la necesaria y llevar a cabo el reciclaje como algo innato a través de juegos y actividades impulsará su responsabilidad ambiental.

Una diferencia impresionante entre el maíz transgénico y el natural.

Por: http://disiciencia.wordpress.com/



Una comparación de maíz convencional con maíz transgénico (GM) del medio oeste de los EE.UU. muestra sorprendentes niveles de glifosato, así como de formaldehído, y una agotamiento severo de nutrientes minerales en el maíz GM.

Los resultados de la comparación del maíz GM y el maíz no modificado genéticamente de los campos adyacentes del Medio Oeste en los EE.UU. que aparecieron por primera vez en marzo en la web de Moms Across America [1], se reproducen en la Tabla 1.
Parts per million (ppm)
Ingredient GM corn
Non-GMcorn

Glyphosate 13 0
Formaldehyde 200 0
Nitrogen 7 46
Phosphorus 3 44
Potassium 7 113
Calcium 14 6 130
Magnesium 2 113
Sulphur 3 42
Manganese 2 14
Iron 2 14
Zinc 2.3 14.3
Copper 2.6 16
Molybdenum 0.2 1.5
Boron 0.2 1.5
Selenium 0.6 0.3
Cobalt 0.2 1.5



* El maíz GM fue cultivado en un campo que no fue arado, el maíz GM continuó (Roundup Ready) de 5 a 10 años y con un régimen de control de malezas con herbicida glifosato durante los 10 años de duración. El maíz no-GM no ha tenido glifosato (o Roundup) aplicado al campo durante al menos cinco años. El peso específico del maíz GM fue 57,5 libras, 61.5 libras de peso para el maíz no-GM.

Como muestra Zen Honeycutt, que publicó el informe comentado, el glifosato, que ha demostrado ser tóxico a 1 ppm, estuvo presente en una cantidad de 13 ppm en el maíz GM. Del mismo modo, el formaldehído a 200 ppm, que es 200 veces el nivel que se considera tóxico en los animales.

El maíz transgénico también mostró un severo agotamiento en minerales esenciales: 14 ppm vs 6130 ppm de calcio, 2 ppm vs 113 ppm de magnesio; 2 ppm vs 14 ppm de manganeso; 3 ppm vs 44 ppm de fosfato, 3 ppm vs 42 ppm de azufre, y así sucesivamente.

No es sorprendente que este análisis se haya llevado a cabo de forma independiente, es decir, no por las empresas de biotecnología. Fue hecho por los propios agricultores. El alto nivel de glifosato es bastante malo. La evidencia científica sobre el glifosato acumulada a lo largo de tres décadas documenta abortos involuntarios, defectos de nacimiento, carcinogénesis, alteraciones endocrinas, daño en el ADN, neurotoxicidad, toxicidad para el hígado y los riñones a niveles muy por debajo de los usados en agricultura (véase nuestra revisión reciente [2] Why Glyphosate Should Be Banned, SiS 56). La presencia de formaldehído – un veneno neurotóxico y genotóxico – en enormes concentraciones fue totalmente inesperado.
Análisis obtenido por los agricultores del Medio-Oeste

Howard Vlieger, un asesor de nutrición en agricultura que trabaja con las familias de agricultores en 10 estados en los EE.UU., que ha estado involucrado en el estudio e investigación de los transgénicos desde 1996, explicó en una entrevista [3] que la gente quiere “una comparación exacta” del maíz en las mismas condiciones de suelo con la única diferencia de la aplicación del herbicida glifosato sobre el maíz GM Roundup Ready (RR) y un herbicida convencional en el maíz no modificado genéticamente. “Esto no se ha hecho y no se puede hacer debido al acuerdo tecnológico firmado por el agricultor que siembra semillas GM ya que se ​​corre el riesgo de ser demandado por el titular de la patente del maíz GM RR”, dijo.

En este caso, sin embargo, se tomaron muestras des mazorcas de maíz de dos campos adyacentes del Medio Oeste, separados sólo por una valla, dos semanas antes de la cosecha. Los campos de maíz fueron seleccionados por un tercero y las muestras recogidas en exactamente la misma forma. El maíz fue separado en bolas, pelado y las muestras de grano enviadas al laboratorio para su análisis de glifosato. El campo de maíz no modificado genéticamente no había sido rociado con glifosato durante al menos cinco años (véase el cuadro 1).

Las muestras se enviaron a un laboratorio certificado en el que se prepararon para la prueba de cromatografía de gases–espectrometría de masas , un método analítico en el que los compuestos químicos se separan primero en una columna cromatográfica de acuerdo a su tamaño y a la carga y otras propiedades químicas, y luego ionizado e identificado sobre la base de relaciones de masa y carga. El maíz RR de la prueba contenía 13 ppm de glifosato – coincidiendo con el nuevo límite creado por la EPA para el glifosato del maíz -, mientras que la otra muestra de maíz no modificado genéticamente probó estar libre de glifosato. La muestra de maíz RR que dio positivo por el residuo de glifosato también dio positivo para el formaldehído a un nivel de 200 ppm.
¿De dónde viene el altamente tóxico formaldehído?

El patólogo de plantas ya retirado como profesor de la Purdue University Don Huber, que ha estado advirtiendo sobre el envenenamiento del suelo, ganado y personas por los cultivos de glifosato (ver [4] USDA Scientist Reveals All – Glyphosate Hazards to Crops, Soils, Animals, and Consumers, SiS 53), comentó que el formaldehído puede provenir de la degradación del glifosato [5]. Pero también puede venir del metabolismo 1-C de la planta la planta, como por ejemplo, la de-metilación de serina a glicina más formaldehído.

El formaldehído no existe en estado libre en una planta sana y normal. Es un compuesto tóxico que reacciona con las proteínas, ácidos nucleicos y lípidos, y ha sido clasificado como un mutágeno y se sospecha que carcinógeno[6]. El formaldehído también es neurotóxico, y a ~ 100 ppm indujo al amiloide-similar un mal plegamiento de la proteína tau, que conduce a la formación de agregados de proteínas similares a las encontradas en la enfermedad del Alzheimer; seguido de la muerte celular programada de las neuronas [7]. En células y organismos normales, el formaldehído se desintoxica por formaldehído deshidrogenasa dependiente de glutatión (GDFDase) a ácido fórmico [8]. El GDFDase es dependiente del cinc [9], y es probable que la acción quelante del glifosato [4] pueda ser responsable de la inhibición de la actividad de la enzima mediante la privación del cinc.

“Por supuesto, la parte más aterradora de esto es que cualquier planta RR (maíz, soja, canola, algodón, remolacha azucarera o alfalfa) que se rocía con glifosato podría potencialmente producir formaldehído … y luego el formaldehído terminaría sin saberlo en los piensos y en el suministro de alimento”. dijo Vlieger [3]. La acumulación de formaldehído nofue debida a un estrés ambiental inusual experimentado por el maíz transgénico. “Este maíz no fue criado en una zona que fuera afectada por las condiciones de sequía extrema del 2012.”

También comentó al grupo británico GMWatch [10] que el glifosato y el formaldehído podrían “explicar los continuos problemas que estamos presenciando en las explotaciones ganaderas con la pobre salud animal cuando el alimento genéticamente modificado se encuentran en su dieta.”

Obviamente, el análisis debería repetirse en otras muestras de maíz GM y no-GM crecido uno al lado del otro para ver si se podrían replicar estas diferencias notables. Si es así, sólo podemos concluir que los datos anteriores presentados por y para las empresas que mostraron que el maíz GM fue “sustancialmente equivalente” al maíz no modificado genéticamente deben haber sido fraudulentas, y los autores ser llevados ante la justicia.
Referencias

1. “Stunning corn comparison: GMO versus non GMO”, Zen Honeycutt, 15 March 2013, Moms Across America March,http://www.momsacrossamerica.com/stunning_corn_comparison_gmo_versus_non_gmo

2. Sirinathsinghji E and Ho MW. Why glyphosate should be banned. Science in Society 56, 21-32, 2012.

3. “More info on 2012 corn comparison report 12 April 2013, Zen Honeycutt, Mom Across America March 4 July,http://www.momsacrossamerica.com/more_info_on_2012_corn_comparison_report

4. Sirinathsinghji E. USDA scientist reveals all, glyphosate hazards to crops, soils, animals and consumers. Science in Society 53, 36-39, 2012.

5. Huber D. Formaldehyde and glyphosate in corn. Powerpoint presentation, 2012.

6. IARC Monographs on the Evaluation of Carcinogenic Risk for Humans 62, Wood Dust and Formaldehyde, IARC, Lyon, 1995.

7. Nie CL, Wang XS, Liu Y, Perrett S and He RQ. Amyloid-like aggregates induced by formaldehyde promote apoptosis of neuronal cells BMC Neurosci 2007, 8, 9.

8. Achkor H, Diaz M, Fernandez MR, Biosca JA, Pares X and Martinez MC. Enhanced formaldehyde detoxification by overexpression of glutathione-dependent formaldehyde dehydrogenase from Arabidopsis. Plant Physiol 2003, 132, 2248-55.

9. Barber RD, Ott MA and Donohue TJ. Characterization of a glutathione-dependent formaldehyde dehydrogenase from Rhodobacter sphaeroides. J Bacteriol 1996, 178, 1386-93.

10. GMWatch Comment on 2012 corn comparison report. 19 April 2013,http://www.GMWatch.org

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Dra. Mae-Wan Ho | i-sis.org.uk

Una traducción de Disiciencia

Imagen tomada de http://eldiariodelestudiante.com/archives/16784