jueves, 28 de febrero de 2013

¿Cómo influye el cambio climático en los cultivos?


Por: diarioecología



cutivos-diarioecologia
Aunque diversas variables influyen para pronosticar el futuro de los cultivos, por ejemplo, las plagas o los precios que se manejan en el mercado, una de las más importantes es la del clima. A la vez, es compleja y dinámica, por lo cual se utilizan diversos sistemas de simulación para poder estimar qué sucederá en el futuro del agro. “Es difícil tener todos los datos exactos para poder decir con precisión cuál será el clima en una o dos semanas. Ni hablemos de predecir qué puede suceder en marzo o abril del próximo año. Sólo tenemos escenarios probables, tendencias”, dijo Daniel Grenón, que trabaja en Agromática, una disciplina que usa la informática para procesar, capturar y distribuir información relacionada con los sistemas agropecuarios.
Sin embargo, sostuvo que a nivel mundial se está proyectando el cambio climático hasta el 2050-2100: “El problema es que esas perspectivas se basan en datos del 2012, aunque no sabemos a ciencia cierta cómo evolucionará el clima en el mundo. En el corto plazo, sabemos que estamos pasando por una etapa de un Fenómeno de El Niño que se suponía que sería moderado pero que no lo fue tanto. Pensamos que a mediados o fines de diciembre se atemperará y entrará en un proceso más normal”, acotó el especialista de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).
En este sentido, el especialista comentó que con ese dato es suficiente para saber que habrá mucha humedad hasta fines de diciembre y que irá disminuyendo hasta febrero, algo que les sirve a los ingenieros agrónomos para crear planes de fertilización y de manejo ante la probabilidad de ataques de plagas. “Sin embargo, no sabemos otros datos como qué precios habrá o qué enfermedades tendremos”, planteó Grenón, docente e investigador de la Facultad de Ciencias Agrarias (FCA) de la UNL.
Algunos cultivos también influyen en ese cambio climático del que tanto se está hablando: “Los arrozales, por ejemplo, favorecen el efecto invernadero, porque emiten gas metano. En el país esa producción es relativamente importante, pero en el sudeste asiático, en Brasil o en África lo son mucho más.
El maíz será un cultivo que será beneficiado por el cambio climático debido a la mayor temperatura invernal y a la menor cantidad de heladas. Pero otros cultivos de verano podrían llegar a sufrir en su productividad por períodos de sequía cortos, como tuvimos el año pasado o el anterior.
En este sentido, puntualizó que cambios tan drásticos de lluvias y sequías como ocurrieron en los últimos años son altamente dañinos para los cultivos: No es lo mismo una lluvia de 100 mm que diez lluvias de 10 mm, porque estas últimas se absorben menos y la planta puede aprovechar mejor el agua. Por su parte, la abundancia de líquido erosiona los suelos o los inunda, y se aprovecha poco el recurso, al tiempo que ahoga las raíces. La variabilidad es muy importante.
A la vez, el cambio climático provocará más enfermedades en las plantas: “Habrá mayor necesidad de aplicar controles o de generar especies resistentes a las nuevas condiciones.

Los CAMBURES O BANANAS y su importancia para tu salud

Por:
Clinica De Armonizacion Natural

'' BANANAS "
Unos datos muy interesantes


Esto es interesante. Después de leer esto, usted nunca mirará un plátano de la misma manera otra vez.

Los plátanos contienen tres azúcares naturales - sacarosa, fructosa y glucosa combinada con fibra. Un plátano da un impulso instantáneo, sostenida y sustancial de energía.

La investigación ha probado que apenas dos plátanos provee suficiente energía para realizar un trabajo extenuante de 90 minutos de entrenamiento. Con razón el plátano es la fruta número uno con los atletas más importantes del mundo.

Pero la energía no es la única manera que un plátano puede ayudarnos a mantenernos en forma. También puede ayudar a superar o prevenir un número sustancial de enfermedades y malestares, por lo que es una necesidad para agregar a nuestra dieta diaria.

DEPRESIÓN:
Según una encuesta reciente llevada a cabo por MIND entre personas que sufren depresión, muchos se sentían mucho mejor después de comer un plátano. Esto es porque los plátanos contienen triptófano, un tipo de proteína que el cuerpo convierte en serotonina, conocida por sus efectos relajantes que mejoran su estado de ánimo y lo hacen sentir más feliz.

PMS:
Olvídese de las píldoras - coma un plátano. La vitamina B6 que contiene regula los niveles de glucosa en la sangre, lo cual puede afectar su estado de ánimo.

ANEMIA:
Alto contenido de hierro de los plátanos estimula la producción de hemoglobina en la sangre y ayuda en casos de anemia.

PRESIÓN ARTERIAL:
Esta fruta tropical única, contiene grandes cantidades de potasio y no así sal, haciéndola perfecta para combatir la presión arterial Tanto es así, los EE.UU. Food and Drug Administration acaba de permitir que la industria bananera haga los reclamos correspondientes sobre la capacidad de la fruta para reducir el riesgo de la presión arterial y el accidente cerebrovascular.

PODER MENTAL:
200 estudiantes de Twickenham (Middlesex) escuela (Inglaterra) fueron ayudados durante sus exámenes este año comiendo plátanos en el desayuno, media mañana y almuerzo en una prueba para aumentar su capacidad cerebral. La investigación ha demostrado que el potasio contenido en la fruta puede ayudar al aprendizaje, dándoles mayor capacidad de alerta.

ESTREÑIMIENTO:
Alto contenido en fibra, como bananas en la dieta puede ayudar a restaurar la acción normal de los intestinos, ayudando a superar el problema sin recurrir a laxantes.

Resacas:
Una de las maneras más rápidas de curar una resaca es hacer un batido de plátano, endulzado con miel. La banana calma el estómago y, con la ayuda de la miel reconstituye los niveles de azúcar en la sangre, mientras que la leche calma y rehidrata tu sistema.

ACIDEZ:
Los plátanos tienen un efecto antiácido natural en el cuerpo, así que si usted sufre de acidez, come un plátano para obtener alivio calmante.

Enfermedad de la mañana:
Picar entre comidas ayuda a mantener los niveles de azúcar en la sangre y evitar las náuseas matutinas.

Picaduras de mosquitos:
Antes de recurrir a la crema contra picaduras de mosquito, pruebe frotar el área afectada con la parte interior de una cáscara de plátano. Para muchas personas es sorprendentemente exitoso en reducir la hinchazón y la irritación.

NERVIOS:
Los plátanos son ricos en vitaminas del complejo B que ayuda a calmar el sistema nervioso ..

Sobrepeso en el trabajo? Estudios del Instituto de Psicología en Austria encontraron que la presión en el trabajo conduce a hartarse de comida de consuelo como el chocolate y patatas fritas. Mirando a 5.000 pacientes de hospitales, los investigadores encontraron los obesos más eran más propensos a estar en puestos de trabajo de alta presión. El informe concluye que, para evitar el pánico inducidos por los antojos de alimentos, necesitamos controlar nuestros niveles de azúcar en la sangre tomando tentempiés de alto contenido de carbohidratos cada dos horas para mantener niveles constantes.

Úlceras:
El plátano es usado como alimento dietético contra desórdenes intestinales por su blanda y suave textura. Es la única fruta cruda que se puede comer sin angustia en casos crónicos. También neutraliza el exceso de acidez y reduce la irritación al cubrir la mucosa del estómago.

Control de Temperatura:
Muchas otras culturas ven al plátano como un "enfriamiento" fruta que puede bajar la temperatura física y emocional de las mujeres embarazadas. En Tailandia, por ejemplo, las mujeres embarazadas comen plátanos para asegurarse que sus bebés nazcan con una temperatura fresca.

Por lo tanto, el plátano es un remedio natural para muchos males. Cuando lo comparas con una manzana, tiene cuatro veces la proteína, el doble de carbohidratos, tres veces más fósforo, cinco veces la vitamina A y hierro, y el doble de otras vitaminas y minerales .. También es rico en potasio y es uno de los alimentos de mejor valor en torno Así que tal vez es hora de cambiar esa frase tan conocida por eso decimos: "Un plátano al día mantiene al médico alejado"

PASALO A TUS AMIGOS ...
PS: Los plátanos deben ser la razón de los monos son tan felices todo el tiempo! Voy a añadir una aquí, quiero un brillo rápido enuestros zapatos? Tome el interior de la piel del plátano y frotar directamente en el zapato ... pula con un paño seco. Fruta increíble!
‎'' BANANAS "
Unos datos muy interesantes


Esto es interesante. Después de leer esto, usted nunca mirará un plátano de la misma manera otra vez.

Los plátanos contienen tres azúcares naturales - sacarosa, fructosa y glucosa combinada con fibra. Un plátano da un impulso instantáneo, sostenida y sustancial de energía.

La investigación ha probado que apenas dos plátanos provee suficiente energía para realizar un trabajo extenuante de 90 minutos de entrenamiento. Con razón el plátano es la fruta número uno con los atletas más importantes del mundo.

Pero la energía no es la única manera que un plátano puede ayudarnos a mantenernos en forma. También puede ayudar a superar o prevenir un número sustancial de enfermedades y malestares, por lo que es una necesidad para agregar a nuestra dieta diaria.

DEPRESIÓN:
Según una encuesta reciente llevada a cabo por MIND entre personas que sufren depresión, muchos se sentían mucho mejor después de comer un plátano. Esto es porque los plátanos contienen triptófano, un tipo de proteína que el cuerpo convierte en serotonina, conocida por sus efectos relajantes que mejoran su estado de ánimo y lo hacen sentir más feliz.

PMS:
Olvídese de las píldoras - coma un plátano. La vitamina B6 que contiene regula los niveles de glucosa en la sangre, lo cual puede afectar su estado de ánimo.

ANEMIA:
Alto contenido de hierro de los plátanos estimula la producción de hemoglobina en la sangre y ayuda en casos de anemia.

PRESIÓN ARTERIAL:
Esta fruta tropical única, contiene grandes cantidades de potasio y no así sal, haciéndola perfecta para combatir la presión arterial Tanto es así, los EE.UU. Food and Drug Administration acaba de permitir que la industria bananera haga los reclamos correspondientes sobre la capacidad de la fruta para reducir el riesgo de la presión arterial y el accidente cerebrovascular.

PODER MENTAL:
200 estudiantes de Twickenham (Middlesex) escuela (Inglaterra) fueron ayudados durante sus exámenes este año comiendo plátanos en el desayuno, media mañana y almuerzo en una prueba para aumentar su capacidad cerebral. La investigación ha demostrado que el potasio contenido en la fruta puede ayudar al aprendizaje, dándoles mayor capacidad de alerta.

ESTREÑIMIENTO:
Alto contenido en fibra, como bananas en la dieta puede ayudar a restaurar la acción normal de los intestinos, ayudando a superar el problema sin recurrir a laxantes.

Resacas:
Una de las maneras más rápidas de curar una resaca es hacer un batido de plátano, endulzado con miel. La banana calma el estómago y, con la ayuda de la miel reconstituye los niveles de azúcar en la sangre, mientras que la leche calma y rehidrata tu sistema.

ACIDEZ:
Los plátanos tienen un efecto antiácido natural en el cuerpo, así que si usted sufre de acidez, come un plátano para obtener alivio calmante.

Enfermedad de la mañana:
Picar entre comidas ayuda a mantener los niveles de azúcar en la sangre y evitar las náuseas matutinas.

Picaduras de mosquitos:
Antes de recurrir a la crema contra picaduras de mosquito, pruebe frotar el área afectada con la parte interior de una cáscara de plátano. Para muchas personas es sorprendentemente exitoso en reducir la hinchazón y la irritación.

NERVIOS:
Los plátanos son ricos en vitaminas del complejo B que ayuda a calmar el sistema nervioso ..

Sobrepeso en el trabajo? Estudios del Instituto de Psicología en Austria encontraron que la presión en el trabajo conduce a hartarse de comida de consuelo como el chocolate y patatas fritas. Mirando a 5.000 pacientes de hospitales, los investigadores encontraron los obesos más eran más propensos a estar en puestos de trabajo de alta presión. El informe concluye que, para evitar el pánico inducidos por los antojos de alimentos, necesitamos controlar nuestros niveles de azúcar en la sangre tomando tentempiés de alto contenido de carbohidratos cada dos horas para mantener niveles constantes.

Úlceras:
El plátano es usado como alimento dietético contra desórdenes intestinales por su blanda y suave textura. Es la única fruta cruda que se puede comer sin angustia en casos crónicos. También neutraliza el exceso de acidez y reduce la irritación al cubrir la mucosa del estómago.

Control de Temperatura:
Muchas otras culturas ven al plátano como un "enfriamiento" fruta que puede bajar la temperatura física y emocional de las mujeres embarazadas. En Tailandia, por ejemplo, las mujeres embarazadas comen plátanos para asegurarse que sus bebés nazcan con una temperatura fresca.

Por lo tanto, el plátano es un remedio natural para muchos males. Cuando lo comparas con una manzana, tiene cuatro veces la proteína, el doble de carbohidratos, tres veces más fósforo, cinco veces la vitamina A y hierro, y el doble de otras vitaminas y minerales .. También es rico en potasio y es uno de los alimentos de mejor valor en torno Así que tal vez es hora de cambiar esa frase tan conocida por eso decimos: "Un plátano al día mantiene al médico alejado"

PASALO A TUS AMIGOS ...
PS: Los plátanos deben ser la razón de los monos son tan felices todo el tiempo! Voy a añadir una aquí, quiero un brillo rápido enuestros zapatos? Tome el interior de la piel del plátano y frotar directamente en el zapato ... pula con un paño seco. Fruta increíble!

El Veneno Está en la Mesa (O Veneno Está na Mesa) Subtitulos Español

Más contratiempos para Monsanto

por Chee Yoke Ling
La campaña de promoción de cultivos modificados genéticamente de Monsanto ha sufrido algunos reveses.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, declaró en una reunión internacional a principios de mayo que prohibirá el cultivo de semillas modificadas genéticamente en su país. Esto podría significar la cancelación de un contrato con la empresa estadounidense Monsanto para plantar 200.000 hectáreas de soja modificada genéticamente en Venezuela. Al descubrir que se trataba de ese tipo de semillas, Chávez anunció: “Ordené ponerle fin al proyecto”.
El presidente fue advertido de las semillas modificadas por Vía Campesina, una red internacional de pequeños productores agrícolas y trabajadores rurales. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece la importancia de la soberanía y la seguridad alimentaria y, para respetar esos principios “no podemos confiar en transnacionales como Monsanto”, explicó Maximilien Arvelaiz, un asesor de Chávez.
El ideal de una América Latina libre de transgénicos ha ido tomando cuerpo entre las organizaciones campesinas, de indígenas y las ONG desde fines de la década del 90. La contaminación de variedades tradicionales de maíz en México con plantas modificadas genéticamente fue una alarma general. Aunque México prohibió el cultivo de maíz transgénico, la importación del mismo de Estados Unidos destinado a forraje y alimentos terminó contaminando tierras en algunas zonas del país.
Venezuela puede haber hecho bien en aprender de la experiencia de Argentina, donde el cultivo comercial generalizado de soja modificada genéticamente por Monsanto para lograr tolerancia al herbicida Roundup provocó una serie de problemas ambientales y malestar social.
El nombre de Monsanto, el mayor promotor comercial de transgénicos del mundo, se asocia hoy a una cantidad de promesas rotas. Sin embargo, la empresa sigue funcionando con gran determinación. De modo que en mayo anunció la “postergación” de cualquier intento de introducir trigo Roundup Ready, pero advirtió que seguirá adelante con el plan de desarrollar nuevas variedades de trigo modificado genéticamente.
El trigo Roundup Ready también fue modificado para resistir al herbicida de la propia empresa. En 2002, Monsanto solicitó permiso para plantar trigo modificado genéticamente, con fines comerciales, en Estados Unidos y Canadá. Pero en mayo, la transnacional anunció que no llevaría a cabo ese proyecto, en buena medida debido a la fuerte resistencia que opusieron agricultores, ambientalistas, consumidores y comerciantes de granos, preocupados porque no habría mercado para el trigo transgénico.
Los productores de cereales de Canadá y la empresa que comercializa su producción, la Canada Wheat Board, fueron los principales opositores. Cerca de 90 por ciento de los clientes de la compañía habían dicho que no estaban dispuestos a comprar trigo transgénico. Se dijo que la firma declaró que el trigo Roundup Ready ofrece pocos beneficios agronómicos y puede destruir a los mejores mercados.
El año pasado, Monsanto anunció que no trataría de comercializar el trigo Roundup Ready en Europa. Numerosos gobiernos europeos se muestran cada vez más preocupados respecto de la seguridad de las semillas y alimentos transgénicos.
Existe cierta inquietud respecto de la posibilidad de que la atención se desvíe hacia los países en desarrollo, donde cada vez hay más presiones para que se apruebe la importación de semillas modificadas genéticamente para producir comida y forraje. Los gigantes del negocio agrícola, en particular Monsanto, están solicitando a los países en desarrollo que abran su mercado a la entrada de productos transgénicos. El gobierno de Estados Unidos está aumentando las presiones bilaterales a través de los departamentos de Comercio y de Estado, a medida que la biotecnología se convierte en centro de la política comercial y exterior. Los acuerdos bilaterales de comercio encabezados por Estados Unidos parecen el último instrumento ideado para lograr que se abran los mercados y las tierras del mundo en desarrollo.
Por ahora, las tecnologías de modificación genética tienen un historial cargado de problemas e, incluso, fracasos. La decisión del presidente venezolano ha sido valiente. Los demás países en desarrollo deberían apoyar este tipo de decisiones y optar por la senda libre de transgénicos.

-------------- Chee Yoke Ling coordina el programa ambiental de la Red del Tercer Mundo.

"Fundacion Thomas Merle" ofrece vacantes para su PRIMER Taller de Introducción a la Permacultura.


¿Aún no sabes qué es?

La Permacultura nace en Australia en la década de los 70. Su principal
objetivo era la de cambiar el paradigma moderno de producción y
consumo, haciéndolo más sustentable y sostenible.
Hoy en día es una de las metodologías de planificación humana más
relevantes e importantes a la hora de hacer cualquier proyecto.

La sustentabilidad se define como satisfacer las necesidades del
presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para
cubrir sus propias necesidades.
La sostenibilidad se refiere a que se puede mantener en el tiempo,
indefinidamente, sin deteriorar el medio ambiente, por el contrario,
esperamos contribuir a mejorar las condiciones de vida de las
generaciones futuras.

En la Cumbre de Río se aceptó el concepto Desarrollo Sostenible.

La sostenibilidad representa: Calidad de vida. Recurso renovable.
Cuidado con el medio ambiente. Menor contaminación. Ahorro de
energía. Preocupación por las generaciones futuras.

CONTENIDO DEL TALLER:
-Cómo diseñar espacios sustentables, desde pequeños hasta grandes.
Teórico y práctico.
-Modelos Agroecológicos y Biointensivos de producción de alimentos
-Huertas biointensivas. Teórico y práctico.
-Espiral de plantas medicinales.
-Bioconstrucción. Aprenderemos como construir con Tierra, haremos las
técnicas de Cob, adobes, revoques naturales... y mucho más...

Taller Dictado por: Orlando Rivero
Consultor en diseños sustentables para América Latina.
Fundador de Terra Viva Soluciones Orgánicas!
http://www.wix.com/orlandorivero/solucionesorganicas
Web Terra Viva, en Facebook!
Trechos do Documentario Brasil Orgánico
http://organicobrasil.blogspot.com/

Inversión: 700 Bs
Realizar depósito
Cta. Ahorro Nro. O1050089300089280415
Neyda Figueras C.I. 11.442.789
Incluye:
Certificado de Participación
Refrigerios

CUPOS LIMITADOS (SOLO PARA 20 PERSONAS)
Por favor reservar lo antes posible y enviar comprobante de pago al
correo.
neyda.figueras@fundacionthomasmerle.org.ve
fundaciontmerle@gmail.com
ALMUERZOS:
SE SOLICITARÁN PREVIA RESERVACIÓN con un día de anticipación
CANCELADAS al momento de la entrega, a un costo aproximado de 60 Bs.
C/U.

Recomendaciones generales:

Traer ropa muy cómoda y de trabajo, protector solar, sombrero o gorra.

Para Mayor Información: Lcda. Neyda Figueras - Telf. 0426-7842417
Fundación Thomas Merle - Telf. 0294- 3313370
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orlandorivero.wix.com
Orlando Rivero, Consultor ambiental. Soluciones Orgánicas es un proyecto e expansion  Trabajamos en redes en toda américa latina.

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Orlando Rivero, Consultor ambiental. Soluciones Organicas es un proyecto e expancio. Trabajamos en redes en toda américa latina.
 — con Wilhelm Trujillo Probst

Las patentes de semillas destruyen los recursos naturales y saberes locales. Entrevista a Vandana Shiva - See more at: http://www.ecoagricultor.com/2013/02/las-patentes-de-semillas-destruyen-los-recursos-naturales-y-saberes-locales-entrevista-a-vandana-shiva/#sthash.M4gAutBb.ZrhRceNy.dpuf


el 27 febrero, 2013 en BlogMiscelánea | 0 Comentarios »
Vandana_Shiva
Vandana Shiva ha publicado Los bienes comunes de la Tierra. Del milagro económico hindú al “suicidio de las semillas”, análisis de un planeta crecientemente convertido en rehén de las grandes corporaciones transnacionales. “Las patentes están destruyendo los recursos naturales y los saberes locales. La única vía para resistir es la desobediencia civil” 
Vandana Shiva ha publicado Los bienes comunes de la Tierra. Del milagro económico hindú al “suicidio de las semillas”, análisis de un planeta crecientemente convertido en rehén de las grandes corporaciones transnacionales. Semillas y saberes patentados, privatización –expropiación— de bienes comunes son las armas fundamentales de que se sirven los álfiles del capitalismo remundializado y contrareformado en nombre de la globalización neoliberal, que para Vandana Shiva son las trasnacionales de los sectores agroalimentario y farmacéutico, sobre todo, junto con la OMC, el Banco Mundial y el FMI. Le entrevistaron para Il Manifesto Tommaso Rondinella y Duccio Zola.
Cuando arranca a hablar Vandana Shiva, sus palabras tienen el tono sereno de la argumentación. Mas cuando llega al núcleo de su reflexión, el timbre de voz se hace imperioso, como si, a tal punto segura de lo que está sosteniendo, tuviera que expresarlo enérgica y fogosamente. Diplomada en física cuántica y en economía, veterana investigadora, Vandana Shiva es de esos “científicos descalzos” que en cierto momento de su vida han dejado los laboratorios para estudiar los “efectos colaterales”, es decir, las consecuencias de sus investigaciones y descubrimientos. Para esta hindú nacida en un estado del norte de la India, el punto de inflexión llegó cuando se vio envuelta en un proyecto del Banco Mundial que había destruido la economía local de una región hindú.
Desde entonces, de hecho, ha abandonado la investigación científica para fundar en 1982, junto con otros investigadores, el Centro de Ciencia, Tecnología y Política de los Recursos Naturales. El primer resultado de su nueva actividad de estudiosa quedó condensado en el libro Sobrevivir al desarrollo. Desde entonces ha publicado muchos ensayos, todos extremadamente críticos con la “globalización neoliberal”. Entre ellos, vale la pena recordar los siguientes: Biodiversidad, biotecnologías y agricultura científica; también: Biopiratería. El saqueo de la naturaleza y de los saberes locales; así como: Vacas sagradas y vacas locas; también: El mundo bajo las patentes; y finalmente: Las guerras del agua.
De paso por Italia para dictar una conferencia –ha sido invitada por el foro de la campaña Sbilianciamoci y ha participado en el encuentro Torino Spiritualitá—, hemos tenido oportunidad de hablar con Vandana Shiva sobre su último libro, Los bienes comunes de la Tierra, que acaba de publicarse en Italia.
En tu libro describes las relaciones entre este modelo de globalización económica y la difusión de terrorismos y fundamentalismos. ¿Podrías ilustrar esos vínculos?
Lo que trato de poner de relieve son los procesos que generan una cultura de “explotabilidad”, fundada en la capacidad de disponer de todo y de todos porque a todo y a todos se les asigna un precio. Esa condición, económica y cultural a un tiempo, altera la forma en que nos pensamos los unos a los otros y el modo en que nos relacionamos recíprocamente, y está en la raíz de un sinnúmero de conflictos. Favorece la afirmación de “identidades en negativo”, basadas en una actitud excluyente, de rechazo del otro.
Ese modelo de desarrollo, que niega derechos, margina y expropia está en la raíz del fundamentalismo y el terrorismo. Dispara un proceso que no está insito en cultura alguna, pero que se nutre de la creación de personas de “usar y tirar”. Por dar un ejemplo, el crecimiento de la India del que informan los periódicos de todo el mundo oculta expropiaciones de tierra nunca antes vistas. Y la tierra secuestrada es la de los pequeños campesinos, los más pobres. Las tierras son luego adquiridas a precios irrisorios por las grandes compañías transnacionales, que pueden así producir a precios reventados. Eso está causando migraciones masivas hacia las ciudades, provocando el hacinamiento conurbano y causando un aumento de la inestabilidad.
Sostienes desde hace tiempo la necesidad de un control directo de los recursos y de los bienes comunes por medio de una “localización de la economía” y de una redefinición de las fronteras de la democracia. ¿Qué implicaciones políticas tiene esa concepción?
En relación con mi idea de democracia, el modelo neoliberal de globalización no es sino la dominación ejercida por instituciones supranacionales no democráticas, rehenes de unas pocas, poderosísimas, trasnacionales. La distancia es un factor aislante. Por eso la práctica de la localización, de poner en el centro los intereses y las legislaciones locales, reviste una importancia fundamental. La localización permite asegurar la justicia y la sostenibilidad. Eso no significa que toda decisión tenga que tomarse a nivel local, sino que debe ser discutida y aprobada también a nivel local: las mejores decisiones se toman allí donde su efecto puede ser más claramente percibido.
Es importante destacar que ese principio constituye un imperativo ecológico. Las crisis medioambientales que afligen a nuestro planeta derivan de un desconocimiento del papel desempeñado por los recursos naturales. Para resolver esas crisis es necesario que las comunidades locales recuperen el control de sus propios recursos, a fin de construir una economía sostenible. Reconquistar los bienes comunes trae, pues, consigo la necesidad de poder ejercer un control sobre la gestión estatal de los recursos, de las decisiones y de las políticas de desarrollo económico. Pero al propio tiempo es necesario volver a tomar posesión de los recursos privatizados por las transnacionales mediante los acuerdos de la OMC y los programas de ajuste estructural del Banco Mundial y del FMI.
En tu último libro denuncias la existencia de un genocidio en los daños sufridos por mujeres y pequeños agricultores…
En la India, 36 millones de mujeres causan baja laboral a causa del aborto selectivo practicado en los fetos femeninos. En el mundo entero, la cifra llega a los sesenta millones. El feticidio es la consecuencia directa de la exclusión de las mujeres de un sistema productivo basado en la agricultura industrial, en el consumismo, en la mercantilización de todos los aspectos de la vida humana. Sucede esto en las regiones agrícolas, pero sobre todo en las zonas urbanas y suburbanas. En Delhi hallamos la tasa más alta de alfabetización y los ingresos más elevados de toda la India, y al mismo tiempo, el mayor número de actos de violencia sobre las mujeres, desde estupro, hasta acosos sexual y asesinato por dote. El censo de 2001 registra en Delhi un hueco demográfico de 140 mil niñas menores de seis años.
Paralelamente, el desarrollo de la agricultura industrial, fundada en tecnologías costosísimas, en el empleo masivo de fertilizantes y pesticidas químicos y en la imposición de las semillas genéticamente modificadas, causa la bancarrota de los pequeños agricultores, incapaces de sostener los costos y la concurrencia de esos métodos. Sólo en 2004, 16.000 campesinos se han quitado la vida en la India. Los suicidios de los campesinos pobres derivan del endeudamiento provocado por el aumento de los costos de producción y del desplome de los precios de los productos agrícolas. Los suicidios son el resultado inevitable de una política agrícola que protege los intereses del capitalismo global e ignora los de los pequeños agricultores. Por eso no hablo de suicidios, sino de genocidio.
La red campesina Navdanya, que has fundado y que coordinas, se propone como una alternativa para los pequeños campesinos hindúes amenazados por las transnacionales del sector agroalimentario. ¿Cómo son vuestras prácticas y qué objetivos os proponéis?
Navdanya significa «nuevas semillas», un nombre que evoca la riqueza de la diversidad y el deber de defenderla frente a la invasión de las biotecnologías y de los monocultivos de la agricultura industrial. Junto con las patentes que monopolizan los derechos de propiedad intelectual introducidos por la OMC, por la convención para la biodiversidad y por otros acuerdos comerciales, las biotecnologías reducen la diversidad de las formas de vida al papel de materia prima para la industria y los beneficios. Las semillas genéticamente modificadas encierran a los pequeños agricultores en una jaula de deudas y mentiras. Por eso las llamo las “semillas del suicidio”. Se las hace estériles, a fin de que no puedan reproducirse y tengan que ser adquiridas cada años por los campesinos a precios elevados. Las patentes de las semillas son propiedad de transnacionales como Monsanto, que de esta forma se apropian de las fuentes de vida y de los derechos de dos terceras partes de la humanidad.
Para hacer frente a esta situación Navdanya, que cuenta ahora mismo con 300 mil agricultores afiliados, ha creado economías locales alternativas que controlan los procesos de producción y distribución de los alimentos y asesoran a los productores locales. Los campesinos de la red adoptan cultivos biológicos diferenciados que protegen la fertilidad de los terrenos y la biodiversidad, evitando el uso de fertilizantes químicos y de pesticidas. De este modo se mejora la productividad y el aporte nutritivo de las cosechas, llegando a recuperar hasta el 90% de los costes de producción. Las entradas son tres veces superiores a las de los agricultores que se sirven de productos químicos, no se generan subproductos tóxicos ni daños a la biodiversidad. Por lo demás, el sistema de comercio equitativo que regula la distribución de los productos protege de la inseguridad inherente a los mercados y de las especulaciones financieras. Cultivo orgánico y comercio equitativo, en cambio, ofrecen seguridad en el plano de las opciones alimentarias, de la salud y de la estabilidad. De manera que todos, agricultores, medio ambiente y consumidores, obtienen gran provecho.
Frente a una situación tan grave, ¿te arriesgarías a ofrecer una posible vía de salida?
Hace ahora cien años, en Sudáfrica, Gandhi rechazó la segregación racial, afirmando el derecho de no obedecer a leyes injustas. La desobediencia civil implica la opción por la no-violencia y por la no-cooperación pacífica. Yo creo que también hoy ésta es la vía a seguir, comenzando por la resistencia al patentamiento de las semillas hindúes. En la India está en discusión una ley que podría traer consigo la prohibición del uso de semillas propias por parte de los campesinos. Semillas que durante miles de años han sido conservadas y transmitidas de generación en generación y de cosecha en cosecha, quedarían así desplazadas para dar lugar a la comercialización de semillas carísimas producidas en los laboratorios de transnacionales como Monsanto. Nosotros sabemos que la variedad de las semillas indígenas, conservadas y seleccionadas localmente, representa nuestra garantía ecológica y económica, porque esas semillas variadas están en condiciones de adaptarse perfectamente a las condiciones climáticas y geológicas de las diversas regiones de la India. No se puede criminalizar a centenares de millones de de pequeños agricultores que no están dispuestos a someterse al modelo agrícola impuesto por las transnacionales. Para conquistar nuestra libertad económica y política es necesario volver a otra vez la mirada a Gandhi, a sus ideas de autogobierno y de autoproducción local.
En tus intervenciones no dejas de hacer hincapié, a través de ejemplos concretos, en la posibilidad de reapropiarse los bienes comunes. Ejemplos como el de la movilización contra la Coca Cola en Kerala…
Un ejemplo que demuestra la posibilidad de victoria por parte del movimiento democrático global. La lucha comenzó en 2000 por parte de las mujeres del Plachimada, una pequeña aldea del Kerala, sede de un establecimiento de la Coca Cola. Una fábrica que llegó a consumir un millón y medio de litros de agua diarios, generando sequía en toda el área circundante, que siempre había sido rica en recursos acuíferos. A lo que hay que añadir el encono generado por los desechos productivos y la contaminación de los terrenos. Las mujeres comenzaron a poner sitio a los muros del establecimiento, a organizar manifestaciones y sentadas, implicando a toda la comunidad de la región. Se decidió entonces recurrir a la Alta Corte de justicia del Kerala, que dio la razón a las mujeres del Plachimada, con una sentencia histórica que afirma el carácter de bien público del agua.: en 2004, el gobierno regional fue obligado a cerrar la fábrica. Eso ha producido una multiplicación de las luchas en toda la India, y la formación de una campaña nacional de boicot a Coca Cola y a Pepsi. A día de hoy, más de quinientas entidades, entre aldeas, escuelas y universidades, se han declarado “libres de Coca Cola y Pepsi”. Eso prueba las enseñanzas de Gandhi: sólo tomando consciencia de nuestra responsabilidad se pueden conseguir los derechos; sólo comenzando a vivir libremente se puede conseguir la libertad.
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La marihuana como alimento esencial

Por: Veoverde


Devolviéndolas a la Tierra no solo como un mercado parecido al del licor, la marihuana volverá a las ferias para ser consumida en las mesas, apelando a la identidad cultural y genética del ser humano.



 KAREN HERMOSILLA HACE 3 MESES
Retrotraernos a lo que comían nuestros ancestros además de un ejercicio gastronómico, es un ejercicio que busca la raíz. Es una travesía hacia nuestra memoria genética y cultural. A nuestra semilla.
La marihuana tiene distintas historias como una planta que crece y fructífera en la Tierra. Desde ese aspecto, ha tenido un lugar en el mundo en términos de mercado como planta apetecida por sus distintos y magníficos usos, siendo el alimenticio uno de los más antiguos e importantes para la sobrevivencia humana.
Expertos hablan de la traza genética que los alimentos pueden llegar a dejar en nuestro adn. El arroz en los chinos, el maíz en Latinoamérica, la vaca, o dios sabe que otra cosa en América del norte. Con esto me refiero a que somos lo que comemos.
Y en estos términos la marihuana , se quiera o no, está en nuestra identidad cultural, negada o aceptada, e incluso genética y de ahí la marihuana un asunto tan polémico.
En épocas muy, muy pasadas, la marihuana estaba en la dieta como si se tratase de una lechuga. Su semilla no había sido privatizada y estaba lejos de su prohibición por lo cual no existía un mercado ilegal en torno a su cultivo y a su uso.
En esa época lejana como una estrella, el cáñamo pasaba inadvertido en la escena constante y en las calles y ferias multicolores era un producto barato (como nada en estos tiempos) que los chinos de todas las castas, exceptuando la noble, la consumían para subir sus defensas y mantenerse firmes en la lucha cotidiana.
El omega   3 y 6 era la clave incluso para quienes no tenían más para comer que unas semillas. Ellos eran justamente los vagabundos que echaban el cuerpo a la meditación y al candor universal, siendo respetados como sabios. Para otros pobres el alimento principal también era el cáñamo.
Hace más de 5000 años, junto con la cebada, mijo y sojas era el aceite que estaba presente como clave de cocción y bálsamo de los alimentos consumidos del oriente.
Integramente era preparada de diversas formas y consumida en sus distintos periodos de maduración. Escasamente se fumaba, pues se comía a diario.
Pero pronto, como está sucediendo con la papa,  o con cualquier otro tipo de alimento que se ha privatizado desde su gen, se fue encareciendo y quedo casi ausente de la mesas de los pueblos (que consiente o inconscientemente  añoran su regreso).
De alguna forma perdió su naturaleza, y comenzó a “generarse” una enorme cantidad de investigación científica en su torno, no tardando los garantes del discurso de poder en dar una versión oficial de lo qué era esta planta y desatar la emergencia de “No ingerir”.
Así se manifestó como producto de ciertos grupos de la sociedad que siéndole fiel, pero en silencio, se solapaban, como ahora ,ante la posibilidad de ilícito. No falto poco para que se situara en el consumo recreativo y no nutritivo, hasta que se condujo hacia el closet brillante del “in door”.
El alimento perfecto que no se fuma sino que se come, sigue estando en la sustancia, en el deber ser de la marihuana. No es que se esté incitando a hervir con leche con chocolate un par de ramas, o hacer un dulce muffin con sus hojas picadas, o que en vez de vitaminas de colores se coman sus semillas. Pero es ahí donde está su principio.
Devolviéndolas a la Tierra no solo como un mercado parecido al del licor, la marihuana volverá a las ferias para ser consumida  en las mesas, apelando a la identidad cultural y genética del ser humano.
Seguro que así como el licopeno del tomate previene del ataque cerebral y el cáncer de próstata, los cabinnoides nos salvarán de todas esas enfermedades ligadas a la oxidación o mal funcionamiento del sistema nervioso central y a las de la “mente”, que en la frecuencia incorrecta pierde su armonía.
Quizás encontrar la dimensión correcta, la nutrición óptima, la energía para comenzar a conectarnos pasa como muchas otras cosas por la alimentación, por volver a alimentarnos con el cáñamo.
Siempre pienso en que el futuro podría ser tan verde como el inicio, si nos lo propusiéramos.

Cómo hacer hamburguesas veganas perfectas

 | 25 febrero, 2013


Las hamburguesas son pastelitos tradicionalmente preparados con carne picada y que se sirven fritos acompañados de pan, algunas verduras, salsas y encurtidos. Bueno, suponemos que dada la popularidad de las hamburguesas más o menos tenéis una idea de cómo son. Pues las hamburguesas vegetales, vegetarianas o veganas son una mezcla de alimentos vegetales a las que se les da la misma forma, redonda u ovalada, aplanada, y que se cocinan a la sartén, freidora, microondas, horno, parrilla o grill, exactamente igual que cualquier otra hamburguesa.

¿Y con qué las hacemos?

Con verduras, hortalizas, legumbres, cereales, harinas, etc. Las verduras le aportan sabor y color, las legumbres consistencia y textura y los cereales, sobre todo en forma de harina, ayudan a aglutinar la masa para que no se deshaga ni al hacer las hamburguesas ni al cocinarlas. Con las leches vegetales y caldos añadimos cremosidad a la mezcla, con el pan rallado las aglomeramos un poco más y con los aceites evitamos que se peguen.
Al igual que para las albóndigas, tutorial al que nos referiremos para explicar los ingredientes, para las hamburguesas podemos utilizar una gran variedad de ingredientes vegetales que nos dan multitud de combinaciones posibles. Tenemos que lograr unos pastelitos tiernos, jugosos, de tamaño medio o grande y excepcionalmente sabrosos, y a eso vamos con este tutorial.
A la hora de hacer hamburguesas vegetales, vegetarianas o veganas, tendremos que tener en cuenta el color, olor, sabor y textura, y para ello disponemos de muchos posibles ingredientes que veremos más adelante.
Aunque haya un montón de cosas que podamos usar, no vale cualquier cosa ni cualqueir mezcla. Mezclar, por ejemplo, soja texturizada con un montón de harina para hacer una masa dura y compacta que no se pegue en las manos, lo que dará como resultado es una hamburguesa dura y reseca. Aplastar garbanzos cocidos y darles formas tampoco logrará una buena hamburguesa, sólo un pastelito blando de garbanzos. Hay que conseguir un buen balance de sabores y texturas y una correcta cocción, y para ello hay que atender a las propiedades de los ingredientes y a la preparación.
Como comentábamos antes, en el tutorial para hacer albóndigas veganas tenéis la descripción, propiedades y usos de muchos ingredientes que sirven para hacer hamburguesas veganas, así que para no duplicar la misma información os remitimos a ello:
Lógicamente hay diferencias entre hacer albóndigas y hacer hamburguesas. Las primeras son porciones pequeñas de masa, de forma esférica, que suelen necesitar una cocción previa para evitar que se rompan, y que se suelen servir en guisos, caldos y salsas. Las hamburguesas son más grandes y de forma aplanada, no necesitan cocción previa y es más fácil que mantengan su forma. Piensa también que gran parte de la superficie de la hamburguesa va a estar constantemente en contacto con la fuente de calor de la cocción (la sartén por ejemplo), no hay que estar rodándola constantemente como las albóndigas, y tarda más tiempo en hacerse ya que tiene un tamaño bastante mayor.
► Necesitamos harinas en algunas mezclas para hacer hamburguesas porque hay ingredientes, como muchas verduras picadas, que no aglomeran y no forman una masa compacta, así que no hay problema en usarlas, pero con moderación. Si nos pasamos de harinas nos quedarán hamburguesas duras y secas, y puede que con sabores desagradables.
Los almidones, que están también dentro de las harinas, nos ayudan a que la masa retenga humedad, por lo que nos quedarán más jugosas, pero tampoco podemos abusar de ellos porque con el tiempo de cocción y el calor pueden acabar secándose y endureciéndose.
En general necesitaremos lo justo para que la masa no se deshaga.
El gluten de trigo merece mención especial, ya que es el ingrediente principal de carnes vegetales como el seitán, por su capacidad para absorber el agua y formar una masa compacta y muy elástica que al cocinarla resulta muy agradable al paladar. Al contrario que las otras harinas, no es tan fácil que se endurezca y reseque, no queda pegajoso, pero si nos pasamos de cantidad puede resultar casi imposible darle forma debido, precisamente, a su gran elasticidad (la masa vuelve a su forma de bola).
► Las legumbres son muy buenos ingredientes para las hamburguesas, siempre se puede añadir una pequeña cantidad o que sean el ingrediente predominante. Las legumbres cocidas son bastante aglomerantes, y dependiendo del resto de ingredientes, puede que no necesitemos añadir ninguna harina. Las hamburguesas con gran contenido de legumbres nos quedarán muy tiernas, muy jugosas y muy cremosas, se deshacen en la boca.
También se pueden usar legumbres sólo remojadas (8-12 horas) y picadas con la batidora, que es como se hace el falafel. En lugar de cocer los garbanzos, se dejan en remojo toda la noche y al día siguiente se escurren muy bien y se pican con la batidora junto con especias y cebolla. Esta masa no necesita harina para convertirse en falafel, simplemente se le da forma y se fríe. Para añadirlo a las hamburguesas sí necesitaremos algo que aglomere un poco más, o al menos congelarlo antes de usarlo para que mantenga la forma y no se nos rompa en las manos al tratar de ponerlo en la sartén.
► Los cereales enteros, cocidos o tostados aportan también buen sabor y texturas. Los copos de avena o de trigo suelen ser habituales en las hamburguesas veganas, ya que no sólo son aglomerantes (al mezclarlos con agua caliente se forma una pasta), sino que los copos enteros, al cocinar la hamburguesa, dan un toque crujiente muy agradable, además de aportar aromas tostados y ahumados muy interesantes. Se pueden añadir en pequeñas cantidades o hacer hamburguesas en las que predominen los cereales, por ejemplo de avena, de mijo o de maíz.
► Las verduras y hortalizas nos dan mucho juego en las hamburguesas. La cebolla, cebolleta, ajo y puerro son buenas bases para el sabor, y se pueden añadir picadas y crudas o doradas en la sartén para un sabor más intenso. Hay que tener en cuenta que algunas verduras pueden soltar agua durante la cocción, como las espinacas, y añadir algún almidón que ayude a retenerla. La zanahoria y la remolacha dan muy buen color a las hamburguesas, igual que los pimientos rojos, boniato, calabaza o tomate. Las verduras y hortalizas no suelen ser muy aglomerantes (salvo tubérculos como la patata y algunas otras como la calabaza), y además suelen tener un alto contenido de agua, por lo que necesitaremos aglomerantes si añadimos una buena cantidad a la masa de las hamburguesas.
► Los frutos secos en general se suelen usar en pequeñas cantidades como complemento de sabor y textura. Se agregan a la masa y después de cocinar las hamburguesas nos encontraremos con trocitos tostados y crujientes llenos de sabor. Las más usadas son las pipas de girasol o calabaza, nueces y almendras. Los frutos secos tampoco aglomeran ni aportan apenas humedad a la masa.
► La soja texturizada fina es un ingrediente perfecto para hacer hamburguesas veganas. Os contábamos la semana pasada cómo usarla, que básicamente es igual que usar carne picada, aunque con la peculiaridad de que la soja texturizada viene deshidratada y además con poco sabor, pero es algo que se corrige enseguida y fácilmente con otros ingredientes como salsas y especias. Más adelante os explicamos cómo hacer una hamburguesa de soja texturizada.
La soja texturizada no aglomera ni espesa, así que necesitaremos mezclarla con otros ingredientes que sí lo hagan.
► El tofu, seitán y tempeh son ingredientes también comunes en las hamburguesas vegetales. El tofu se desmenuza fácilmente y aunque apenas aporta sabor, sí aporta textura tierna y agradable. El seitán y el tempeh es necesario cortarlos en trocitos pequeños o rallarlos para añadirlos a la masa. Bueno, esto es bastante lógico, no podemos esperar que un bloque de tempeh o una bola de seitán se conviertan mágicamente en hamburguesas igual que tampoco lo hacen el resto de ingredientes, que tenemos que picar, cortar en trocitos más pequeños o aplastar para poder formar una masa con ellos. Otra cosa que se puede hacer en lugar de añadir seitán es hacer las hamburguesas con una buena cantidad de gluten de trigo en polvo, salsa de soja, pan rallado y especias, que son los mismos ingredientes del seitán (es recomendable añadir también verduras y/o legumbres para que sea más fácil de manejar), y formar con ello las hamburguesas.
► Hay más cosas que podemos añadir a las hamburguesas veganas, sobre todo para darles más sabor. Por ejemplo, cualquier embutido vegano (estilo jamón, salchichón, pavo, pollo, chorizo, mortadela, etc., disponibles en tiendas veganas y algunos herbolarios) bien picado, queso vegano, etc. Tienen consistencia media y necesitan algún otro ingrediente para aglomerar (por ejemplo legumbres cocidas y bien escurridas).
► Las hamburguesas también necesitan un aporte de líquidos que puede provenir de los propios ingredientes (verduras, hortalizas, legumbres, etc) o podemos aportar nosotr@s, como agua, salsas y caldos. Algunos líquidos dan mucho sabor, como la salsa de soja o las salsas de tomate. Sin una cantidad mínima de líquidos nuestra masa será quebradiza y arenosa, así que es necesario tenerlo en cuenta. En general no son necesarios aceites, no aportan mucho a la masa y pueden hacer que quede aceitosa y empalagosa.
El pan rallado puede ser un ingrediente más de las hamburguesas, aunque no es lo mismo que en las albóndigas, que por su tamaño más pequeño, su forma y su cocción, muchas veces prolongada, necesitan un extra de esponjosidad y de ingredientes que puedan retener la humedad. Para las hamburguesas una cantidad grande de pan rallado puede hacer que se nos desintegren (si las freímos en abundante aceite) y se nos llenen de aceite por dentro. El pan rallado junto con líquidos es muy buen aglomerante, pero no es absolutamente imprescindible.
► Las especias son imprescindibles para las hamburguesas igual que para casi cualquier otra preparación. La gama de sabores que podemos conseguir con pequeñas cantidades de especias puede hacer que con los mismos ingredientes creemos decenas de hamburguesas de diferentes sabores. Desde los clásicos perejil, albahaca, tomillo y romero, hasta mezclas de especias como el curry, ras-el-hanout o garam masala, que cambian por completo el aroma y sabor hacia combinaciones más exóticas.

Rebozar o empanar

Las hamburguesas no necesitan ningún rebozado o empanado salvo que queramos añadirlo o que estemos haciendo una masa que deba quedar excepcionalmente tierna y que corra el riesgo de deshacerse con la cocción.
Se pueden rebozar o empanar como si fuesen milanesas, antes de cocinarlas, si queremos una cobertura muy crujiente o un extra de jugosidad (al no estar en contacto directo la hamburguesa con la fuente de calor, no se secará por fuera ni se dorará, sino que guardará más la humedad y quedará más tierna y jugosa por todas partes). Hay más cosas que podemos hacer para que queden más apetitosas y jugosas sin necesidad de empanado o rebozado, como cubrirlas con salsas densas (lo veremos más adelante). En el tutorial para hacer albóndigas veganas tenéis también ejemplos de rebozados que os sirven para las hamburguesas.

Al momento, refrigeradas o congeladas

Dependiendo del tipo de masa que hayamos hecho, podremos cocinar las hamburguesas al momento, tras darles forma, o necesitarán refrigerado o congelado.
El congelado es la mejor forma de que conserven la forma por muy blanda que sea la masa. Es preferible hacer hamburguesas con una masa más húmeda y pegajosa, darles forma (normalmente con un molde y envolviéndolas para evitar que la masa se mueva o se “derrita”) y congelarlas, así mantienen la forma y un estado sólido (por la congelación) que las hace fáciles de manipular y cocinar. No es necesario descongelarlas, se hacen directamente a la sartén, freidora u horno. Las hamburguesas duran congeladas, dependiendo de los ingredientes, hasta 3 meses, siempre que estén bien envueltas y protegidas.
Cuando hacemos masas más consistentes podemos dejar las hamburguesas reposando en la nevera para que asienten sabores y solidifiquen un poco más sin perder humedad. Después se pueden cocinar normalmente.
Algunas masas recién hechas se pueden calentar directamente. En ocasiones, debido a su viscosidad o pegajosidad, es preferible cubrirlas con una fina capa de almidón o harina (no rebozarlas, sólo cubrirlas ligeramente) para evitar que se rompan en la sartén. Al horno no es necesario pasarlas por harina o almidón, pero sí colocarlas sobre papel de hornear para que no se peguen a la bandeja de horno y cocinarlas unos minutos más para permitir que se calienten y horneen bien por el centro.

Improvisar una masa de hamburguesas

Al haber tantos ingredientes posibles no hay una forma única e infalible de hacer las hamburguesas. De hecho, es tan fácil que podemos crear nuestra propia masa en un momento con los ingredientes que tengamos por casa, atendiendo a las propiedades de los ingredientes que hemos comentado anteriormente.
Puedes ir mezclando ingredientes, añadiendo apelmazantes y líquidos según veas que necesita más o menos densidad, elasticidad, dureza o consistencia. Hazlo siempre poco a poco, así te será más fácil corregir. Es fácil pasarse de harina y eso haría que tuviésemos que aumentar bastante las cantidades de otros ingredientes. Añade también las especias que quieras, líquidos, salsas, etc., poco a poco.
Si tienes molde de hamburguesas puedes hacer masas más húmedas y menos consistentes sin problemas. Sólo necesitas ir mezclando ingredientes hasta que la masa conserve la forma, pero sin llegar a estar seca o dura. La masa tiene que ser siempre más húmeda que seca.
No pasa nada si es pegajosa y no tienes molde, puedes darle forma a mano mojándote las manos con aceite.

Hamburguesas básicas de soja texturizada

Para que veáis algunos ejemplos empezaremos haciendo unas hamburguesas de soja texturizada muy facilitas, que son las que pudísteis ver en el artículo sobre cómo cocinar con soja texturizada.
Necesitarás: 6 cucharadas de soja texturizada fina, 6 cucharadas de harina de trigo, 2 cucharadas de salsa de soja, 1/2 vaso de agua (aprox) y hierbas y especias (hemos usado ajo en polvo, cebolla en polvo, perejil, tomillo, albahaca, romero, pimienta negra, hierbabuena y pimentón ahumado). Puedes pinchar en la imagen para verla más grande:
Tutorial para hacer hamburguesas veganas - masa
Para esta masa hemos partido de soja texturizada fina tal cual, sin hidratar, ya que pretendemos que se hidrate con el resto de ingredientes y el agua que añadimos. Si dejas reposar la masa al menos 1/2 hora tendrá más consistencia conservando la humedad. Es lo que haremos para darles forma a mano.
Primero os vamos a explicar cómo hacerlas con molde (podéis pinchar en la imagen para verla más grande):
Tutorial para hacer hamburguesas veganas con molde
Si no tienes molde de hamburguesas lo puedes hacer con un aro de emplatar con expulsor, del tamaño que quieras (puedes pinchar en la imagen para verlo más grande):
Tutorial para hacer hamburguesas veganas con aro de emplatar
Las hamburguesas hechas con aro de emplatar también se pueden refrigerar y congelar. Para esta masa también es preferible congelarlas durante unos 30 minutos, como las anteriores (os ponemos 10 minutos menos porque son más pequeñas).
Si no tienes ninguna de las dos cosas, las puedes hacer a mano. Una vez hecha la masa agrega 1 cucharada más de harina déjala reposar 15 minutos (mejor 30 si puedes). La soja texturizada y la harina absorberán el agua y la masa estará más consistente. Puedes pinchar sobre la imagen para verla más grande.
Tutorial para hacer hamburguesas veganas a mano
Para mostraros cómo hacer diferentes tipos de hamburguesa con la misma masa, las hemos tratado de formas diferentes. Como podéis ver en la última tira de imágenes, a la que hemos hecho a mano la hemos pasado por copos de maíz a modo de rebozado antes de cocinarla en la sartén.
La hemos hecho en una sartén antiadherente con 3 cucharadas de aceite de oliva, a fuego medio, unos 4 minutos por cada lado, y así es como queda:
Hamburguesas de soja texturizada crujientes
Hamburguesas de soja texturizada crujientes (hechas a mano y con copos de maíz)
Las otras, la que hemos hecho con el molde y la que hemos hecho con el aro de emplatar también las hemos hecho a la sartén con poco aceite. Para un resultado mucho más apetitoso y jugoso hemos preparado una salsa que verteremos sobre las hamburguesas cuando estén hechas o casi hechas:
Ingredientes para salsa para hamburguesas
Mezcla en un cacito pequeños 2 cucharadas de salsa de soja con 1 cucharada de ketchup, 1 cucharadita de ajo en polvo, 1/2 cucharadita de melaza (o 1 cucharadita de azúcar moreno) y 1/4 de vaso de agua, remuévelo bien y llévalo a ebullición a fuego medio. Baja el fuego y, removiendo suavemente, deja que reduzca y espese (3-4 minutos). Retíralo del fuego. Esta es la salsa que hemos puesto por encima de las hamburguesas (por ambos lados) en el último minuto de cocción, dejando que se doren con la propia salsa, para que tengan este aspecto brillante y jugoso:
Hamburguesas de soja texturizada
La salsa aporta mucho sabor, por eso sólo hay que añadir la cantidad necesaria para que ambos lados queden melosos (unas 3 cucharadas es suficiente). La salsa también retiene la humedad, evita que se reseque el exterior y nos hace las hamburguesas mucho más jugosas. Por supuesto, puedes usar otra combinación de ingredientes para la salsa: salsa o concentrado de tomate, vinagre balsámico, cebolla, mostaza… o utilizar una salsa para salteados como teriyaki o yakitori.
Hamburguesas de soja texturizada a la plancha
Esta es la que hemos hecho con el aro de emplatar y el expulsor. La hemos dorado a la plancha con 1 cucharadita de aceite de oliva y después, una vez hecha y dorada, la hemos cubierto con salsa y hemos dejado que se dore por ambos lados un par de minutos.
Hamburguesas de soja texturizada crujientes con salsa
También hemos dorado con salsa la hamburguesa crujiente para que veáis cómo queda. Sin salsa ya estaba suficientemente buena, muy tierna y crujiente. Ahora tiene un extra de sabor y aroma.
Después de hacerlas pocos minutos en la sartén se pueden pasar al grill o a la parrilla. Es preferible hacerlas primero a la sartén o a la plancha antes de pasarlas a un grill o parrilla porque se nos podrían pegar o romper. Precociéndolas tendremos una superficie más sólida y que no se pega, lista para marcar y terminar de cocer por dentro:
Hamburguesa de soja texturizada al grill
También se pueden hacer al horno. Dependiendo del tipo de masa y del tamaño de las hamburguesas necesitarán algo más de temperatura o algo más de tiempo. En general para casi todas las que hacemos, para calentarlas al horno lo precalentamos a 185ºC, ponemos las hamburguesas en una bandeja para horno con papel para hornear y las cocinamos 7-9 minutos por cada lado (si están congeladas, 2-3 minutos más)
Para hacerlas en la freidora necesitarás abundante aceite a 175ºC y sumergirlas el tiempo suficiente para que se doren por fuera (3-4 minutos). Después déjalas reposar sobre una rejilla con papel absorbente debajo.
Sirve las hamburguesas calientes acompañadas de lo que quieras, con o sin pan. Las de soja texturizada al grill las hemos montado con pan de hamburguesa, lechuga, tomate, cebolla, pepinillos y mayonesa vegetal (veganesa):
Hamburguesa de soja texturizada al grill
Si quieres hacer una buena vegan cheeseburger basta con añadir una o dos lonchas de queso vegano para fundir sobre la hamburguesa mientras está terminando de hacerse (y no le des la vuelta, que se te deshace y se te pega el queso). Puedes añadir todo lo que quieras, incluso lonchas de bacon vegano frito.
Otra de las variaciones que puedes hacer, con la masa que quieras, son hamburguesas rellenas o con sorpresa. Consiste en colocar una pequeña cantidad de algún ingrediente fundente o con sabor diferente en el centro de la masa, para encontrárnoslo después, cuando la estemos comiendo. Puedes poner queso vegano, una cucharadita de mermelada de tomate, un trocito o una rodajita de piña, una lonchita de pimiento asado…
Lo hemos hecho con queso vegano para untar para enseñaros el proceso, que en verdad es muy sencillito:
Tutorial para hacer hamburguesas veganas rellenas
[Lo puedes hacer igual con la masa de soja texturizada que hemos explicado más arriba]
Para esta masa hemos usado 1/2 taza de judías blancas cocidas y muy bien escurridas, 2 cucharadas de pan rallado, 3 cucharadas de gluten de trigo, 1 cucharada de salsa de soja oscura o espesa (o 2-3 de salsa de soja normal), 20 g de pimiento rojo en brunoise (2 cucharadas aproximadamente, de pimiento muy finamente picado), 1 cucharada de levadura de cerveza desamargada, aproximadamente 1/4 de vaso de agua y como hierbas y especias hemos usado perejil, orégano, tomillo, pimienta negra, pimienta blanca y ajo en polvo.
Para hacer la masa:
Tutorial para hacer hamburguesas veganas rellenas
Hemos dejado estas hamburguesas en el congelador 45 minutos (son gruesas) y después las hemos cocinado a la sartén, a fuego medio-bajo, con 2 cucharadas de aceite de oliva, 4-5 minutos por cada lado, hasta que se han dorado, y les hemos puesto un poco de salsa. Así es como han quedado:
Hamburguesas de judías rellenas de queso vegano
Muy tiernas y jugosas y con un centro fundente de queso vegano. Las hemos servido con lechuga y puré de patatas (es un puré de patatas normal y corriente servido con manga pastelera).
Para el último ejemplo hemos elegido hacer una masa con legumbres, verduras y una salsa densa. El objetivo es crear una hamburguesa voluminosa que se deshaga en la boca. Para ello hemos elegido una bechamel vegana (hecha con aceite de oliva y leche de soja) muy espesa, que tendrá el mismo efecto en nuestras hamburguesas que en las croquetas: fundente y cremoso. Como la masa va a ser poco densa y además la bechamel se va a ablandar y fundir mucho durante la cocción, las hemos empanado (también como las croquetas).
Hamburguesas de alubias y verduras con bechamel
Necesitarás: 4-6 cucharadas de bechamel vegana espesa, 1/2 taza de coliflor cruda rallada, 1/4 de taza de calabacín rallado, 1/2 taza de judías rojas o pintas cocidas, 2 cucharadas de almidón de maíz y como hierbas y especias hemos usado cúrcuma, semillas de sésamo, pimienta roja molida, pimienta negra, tomillo, romero, salvia, pimentón picante y nuez moscada.
La masa se hace exactamente igual que las anteriores. Mezcla los ingredientes en un bol aplastando las alubias y procurando que quede una mezcla homogénea (pueden quedar trocitos de alubia, no las hagas puré fino por completo). Si vas a hacerlas a mano añade 1 cucharadita más de almidón de maíz (maicena) y deja la masa en la nevera 30 minutos antes de darles forma. Con esta cantidad de masa hemos hecho 3 hamburguesas bastante gruesas, pero saldrían 5-6 normales.
Cuando las tengas hechas congélalas durante al menos 45 minutos.
Prepara un bol, plato hondo o tupper con 2-3 cucharadas de harina de garbanzo y 1 cucharada de harina de arroz o de maíz y añade agua fría poco a poco hasta lograr una mezcla líquida y viscosa. En otro plato o tupper pon algo más de 1/2 taza de pan rallado japonés o pan rallado grueso.
Saca las hamburguesas, quita el plástico y pásalas, así sin descongelar, primero por la mezcla líquida y después por el pan rallado.
Calienta suficiente aceite en una sartén como para cubrir el fondo (puedes usar más aceite si quieres, o la freidora a 175ºC) a fuego medio-bajo. Pon las hamburguesas y deja que se doren 3-4 minutos por cada lado. Ten cuidado al darles la vuelta, se pueden doblar.
Sácalas a una rejilla con papel de cocina absorbente debajo, déjalas reposar un par de minutos y sírvelas.
Hamburguesa de alubias y verduras con bechamel
Tanto para esta como para las otras hamburguesas puedes cambiar ingredientes al gusto. Sólo ten en cuenta lo que hemos comentado al principio sobre la utilidad y propiedades de los diferentes ingredientes. Por ejemplo, en esta receta puedes cambiar el almidón de maíz por harina de trigo, de maíz o de arroz, porque aunque sea un almidón, su función en esta receta es ayudar a que la hamburguesa quede cremosa por dentro, pero quizás quieras que quede un poquito más densa y compacta. También puedes usar menos cantidad de bechamel, cambiar las judías por lentejas o garbanzos, la coliflor por brócoli, champiñones, setas, cebolla, cebolleta, puerro, ajetes, zanahoria, etc. Sólo controla el líquido de la masa añadiendo más o menos bechamel y más o menos harina.
Si quieres puedes agregar más ingredientes aún, como tomates secos (rehidratados y picados), soja texturizada fina, arroz cocido (bien escurrido), o lo que tengas por la nevera.

Algunos consejos

✔ Experimenta todo lo que quieras. Es muy fácil inventar hamburguesas veganas nuevas, lee las propiedades y usos de los ingredientes y los ejemplos y podrás hacer todas las que quieras. La consistencia se puede calcular “a ojo”: que la masa sea húmeda y densa, que se pueda manejar aunque sea pegajosa, que tenga especias e ingredientes con buenos sabores, etc. Hazlas a tu gusto. Prueba con los ingredientes que se te ocurran y que te apetezcan.
✔ Prueba, prueba y prueba. A base de hacerlas muchas veces de muchas maneras conseguirás hacerlas cada vez más perfectas. La cocina requiere conocimientos pero sobre todo mucha experiencia. Practica todo lo que quieras (y más).
✔ Puedes hacer las hamburguesas con el tamaño y grosor que quieras. Con las recetas que te hemos puesto aquí te salen aproximadamente 3-4 bien gruesas o 5-6 normales (con molde), o unas 10 medianas (a mano o con aro de emplatar).
✔ Recuerda que además de una textura consistente, las hamburguesas veganas han de tener buen sabor, pero sin que quede empalagoso o predomine por ejemplo una hierba por encima de todo lo demás. Utiliza las especias y hierbas aromáticas picadas finas y en pequeñas cantidades. Añade salsas e ingredientes que aporten buenos sabores o potencien los demás. Por ejemplo, salsa de soja y salsas similares (caldo, shoyu, teriyaki, yakitori, etc.), champiñones asados picados, puré de berenjena asada, cebolla picada, rallada, dorada, tostada o caramelizada, ajo picado o machacado, mostaza, humo líquido, frutos secos como nueces y pipas, concentrado de tomate, etc. Añade una pizca de sal a la masa si no vas a usar muchos ingredientes salados.
✔ Es preferible que la masa sea húmeda e incluso pegajosa que seca o harinosa. Ten en cuenta que con el calor de la cocción se evaporará parte del agua que contiene y puede quedar demasiado seca.
✔ Prepara unas cuantas hamburguesas un día que tengas un rato libre y congélalas para tener a mano cuando no tengas tiempo o ganas de cocinar.
✔ Puedes servirlas solas, en plato, en bocadillo o entre panes de hamburguesa. Utiliza los ingredientes que prefieras o que tengas en casa para acompañar.
✔ Vigílalas mientras se hacen, así puedes controlar el punto de cocción y de tostado que quieres que tengan
✔ Para hacerlas directamente a la barbacoa puedes hacer la masa un poquito menos húmeda y preferiblemente con gluten de trigo como aglomerante. En general quedarán mejor si las precocinas antes de ponerlas directamente a la barbacoa (puedes precocerlas a la sartén 2 minutos por cada lado, dejar que se enfríen y congelarlas).
Otra manera de hacerlas es envolviéndolas en papel de aluminio ligeramente pincelado con aceite de oliva (por dentro, las partes en contacto con tu hamburguesa). Ponlas tal cual, congeladas (sin el film transparente) en un trozo de papel de aluminio o especial para barbacoa ligeramente untado con aceite y envuélvelas. Ponlas sobre la parrilla de la barbacoa y hazlas unos 4 minutos por cada lado. Comprueba si están hechas abriendo el papel (si no lo están, ciérralo y cocínalas 3 o 4 minutos más).
✖ No utilices demasiadas harinas. Si tu masa queda quebradiza, seca o harinosa añade un poco más de líquido (agua, leches vegetales, caldo de verduras) y mézclalo bien. Si está extremadamente seca y arenosa tendrás que añadir más cantidad de los demás ingredientes, si no la mayoría de la hamburguesa estará compuesta por harina y no quedará nada bien.
✖ Es preferible que la masa quede húmeda y pegajosa, pero no líquida. Si tu masa “se derrama” al intentar darle forma o se te cae entre los dedos al cogerla con la mano, está demasiado líquida. Tendrás que añadir más aglomerantes e ingredientes que absorban la humedad, como harinas, almidones y cereales en copos como avena y trigo. Si sigue estando líquida tendrás que añadir más cantidad de los demás ingredientes (excepto líquidos) para corregir la receta.
✖ Procura no utilizar mucho aceite o margarina, tus hamburguesas pueden romperse mientras las haces a la plancha o en aceite, además de que pueden quedar demasiado aceitosas o crujientes y vacías por dentro.
✖ No aplastes la hamburguesa mientras se hace. No es necesario hacerlo, se cocerá bien por dentro si la dejamos el tiempo suficiente a temperatura adecuada. Aplastándola sólo conseguirás que quede más seca por dentro e incluso puede deformarse y romperse. Puedes apretarla un poquito si la estás marcando en la parrilla o en el grill, pero sin hacerlo fuerte ni constantemente.
✖ No cocines las hamburguesas a fuego muy alto, no significa que se vayan a hacer antes, sólo que la capa exterior se secará y quemará más rápidamente, mientras el centro se quedará casi sin hacer.
✖ No cocines las hamburguesas a fuego muy bajo, no sólo porque van a necesitar mucho más tiempo de cocción, sino porque durante todo ese tiempo van a estar secándose, el agua y la humedad que contienen se irá evaporando y lo que tendrás al final es una hamburguesa dura y seca.
✖ Si tus hamburguesas se “desintegran” o se deshacen en la sartén puede ser por varios motivos:
→ Masa excesivamente húmeda y poco cohesionada o casi líquida. Procura hacerla más densa y con un poco más de aglomerantes y harinas. Congélalas antes de cocinarlas. Puedes espolvorearlas con harina, sémola o almidón antes de ponerlas en la sartén.
→ Masa con excesiva cantidad de grasas. Mejor hazlas a la plancha o al horno. Puedes pasarlas por harina o almidón antes de hacerlas.
→ Exceso de aceite. Algunas hamburguesas, si están compuestas principalmente por ingredientes cremosos y húmedos (garbanzos, judías, harinas de legumbres, etc.) pueden desprender partículas y trocitos de los bordes si las ponemos en demasiado aceite. Las primeras capas se desprenderán y si las siguientes no se tuestan rápidamente, también lo harán. Además absorberá demasiado aceite. Hazlas a la plancha, con poco aceite o al horno.
→ Se pegan a la sartén o a la plancha. Utiliza una sartén antiadherente y una pequeña cantidad de aceite (pon unas gotas y extiéndelas con un trocito de papel de cocina doblado), y baja un poco el fuego. También puedes espolvorearlas con sémola.
→ Tamaño excesivamente grande. Algunos tipos de hamburguesa, especialmente si tienen gran cantidad de legumbres, pueden desintegrarse o romperse al intentar darles la vuelta, por ser demasiado gruesas o con un diámetro demasiado grande, y que la mitad de la masa aún no esté cocida. Intenta darle la vuelta con un par de espátulas o espumaderas grandes, usa poco aceite y hazlas durante unos minutos más (5-7 minutos por cada lado como mínimo).
→ Gran cantidad de verduras que sueltan mucha agua. Algunas verduras y hortalizas como las setas, champiñones, calabacines, espinacas y tomates expulsan gran cantidad de agua durante la cocción, por lo que, al hacer las hamburguesas, pueden evaporar mucha agua y dejar huecos vacíos por los que romperse o dejar entrar aceite a la masa, provocando que se rompa y/o desintegre. Recuerda agregar a la masa ingredientes aglomerantes que puedan absorber este líquido, como almidones, harinas o cereales en copos, o bien dóralas a la sartén, saltéalas al wok o ásalas al horno antes de añadirlas a la masa de hamburguesa. Los champiñones confieren mucho mejor sabor y textura si los asamos y picamos primero.
→ Exceso de purés o legumbres muy blandas. Es fácil que, tras añadir patata, calabaza, boniato, garbanzos u otras legumbres como ingrediente casi exclusivo y líquido adicional la masa acabe evaporando el agua de estos ingredientes durante la cocción y los convierta en “pastosos”. Se puede evitar utilizando aglomerantes y otros ingredientes que conserven la humedad, o que cohesionen la masa. También se pueden pasar las hamburguesas por harina, almidón o sémola, o rebozar. Puede ocurrir también que se rompan porque no hemos picado o procesado lo suficiente las legumbres. Si los añadimos en trozos demasiado grandes harán que la masa se rompa. Procura que estén picadas en trozos medianos a pequeños, y si lo aplastas con el tenedor procura no terminar haciéndolo papilla.
→ Exceso de pan rallado. Se puede utilizar en cantidades pequeñas como aglomerante, pero si compone una parte importante de la hamburguesa acabará absorbiendo aceite y/o secándose y quebrándose. Utiliza poca cantidad, lo justo para que aglomere,  y preferiblemente dejando reposar la masa antes de darle forma para que el pan rallado absorba la humedad, se expanda y aglomere con el resto de ingredientes.
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