lunes, 17 de septiembre de 2012

Bases Científicas que demuestran la importancia de una ALIMENTACIÓN SALUDABLE

Según el anuario de estadísticas epidemiológicas del MPPS para el 2008, ocurrieron en Venezuela 133.651 muertes por todas las causas. Dentro de las 10 principales causas de muerte, seis están relacionadas con enfermedades crónicas: Enfermedades del corazón (1), Cáncer (2), Enfermedades cerebrovasculares (5) y Diabetes (6), Enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores (8) y Enfermedades crónicas del hígado (10), lo que representa el 54.01 % del total de muertes en el país para ese año.



Pero esto pasa a nivel mundial?

Pues lamento aceptar que si! Esto no ocurre solo en Venezuela, el impacto de las enfermedades crónicas está creciendo de forma sostenida en numerosos países en el mundo y representan la causa de muerte más importante, con un 63% del número total de muertes anuales.
A nivel mundial las enfermedades cardiovasculares ocupan el primer lugar de las defunciones por Enfermedades Crónicas o No Transmisibles (ENT), seguidas del cáncer, las enfermedades respiratorias y la diabetes. Estos cuatro grupos de enfermedades son responsables de alrededor del 80% de las muertes por enfermedades crónicas en el mundo. Además, comparten cuatro factores de riesgo: mala alimentación, inactividad física, el consumo de tabaco y el uso nocivo del alcohol…

Les suenan familiares estos cuatro factores?

OBESIDAD Y RIESGO
El nexo existente entre alimentación, mantenimiento de la salud y desarrollo de enfermedades crónicas ha acumulado una considerable evidencia científica en los últimos años. Muchas de las causas actuales de mortalidad están íntimamente asociadas a factores de riesgo prevenibles como alimentación desequilibrada, obesidad, sedentarismo, tabaquismo y consumo de alcohol.
De los diez factores de riesgo identificados por la OMS como claves para el desarrollo de las enfermedades crónicas, cinco están estrechamente relacionados con la alimentación y el ejercicio físico, y estos son Obesidad, sedentarismo, hipertensión arterial, hipercolesterolemia y consumo insuficiente de frutas y verduras. Como puede verse, la alimentación poco saludable y no practicar actividad física con regularidad son las principales causas de las enfermedades crónicas más importantes, y ambas son susceptibles de modificarse.
La obesidad es el factor de riesgo principal para las enfermedades crónicas. Aprovecho para recordarles que la Circunferencia de Cintura es la medida antropométrica más práctica con valor predictivo, ya que se relaciona directamente con la grasa intra-abdominal y su cambio se refleja en la modificación de los factores de riesgo cardiovascular; la Federación Internacional de Diabetes considera de mayor riesgo cifras > 94 cm para los hombres y > 80 cm para las mujeres. Así que antes de comprar una balanza para pesarse, compren una cinta métrica y mídanse la cintura! Tiene mucho más valor que el peso!

Dentro de los DIEZ PASOS PARA UNA VIDA SALUDABLE que siempre promovemos, el primero y uno de los más importantes es tener una ALIMENTACION SALUDABLE Y BALANCEADA! Ya verán por qué!

Que es una Alimentación Saludable y Balanceada?
Una alimentación saludable es aquella que permite: el crecimiento y desarrollo del niño, el mantenimiento de la salud, la actividad y la creatividad del adulto y la supervivencia y el confort en el anciano. Además, el término saludable se relaciona con una alimentación que favorece y posibilita el buen estado de salud y que disminuye el riesgo de enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación.

Una alimentación saludable debería cumplir los siguientes objetivos:

a) SER VARIADA: no existe ningún alimento que contenga todos los nutrientes esenciales, de ahí la necesidad de un aporte diario y variado de todos los grupos de alimentos en las proporciones adecuadas para cubrir las necesidades fisiológicas de nuestro organismo.
b) SUFICIENTE: debe contener aproximadamente entre 30-45 calorías x Kg peso-día
c) COMPLETA: Carbohidratos, Proteínas, Lípidos, Vitaminas, Minerales, Oligoelementos y agua. (Para el agua se calculan 30 a 45 cc por Kg-día)
d) BALANCEADA: Debe contener 50-60 % de Carbohidratos 15-20 % de Proteínas y 30-35 % de Grasas
e) PRESENTABLE: Agradable a la vista, al paladar y al olfato
f) ADECUADA a la edad, género, condición física, factor individual y a la situación de salud. No es lo mismo la alimentación de una mujer embarazada, a un niño o un deportista de alto rendimiento.

Principales relaciones entre el consumo de ciertos grupos de alimentos y el riesgo de enfermedad.

A continuación se enumeran las principales relaciones entre el consumo de ciertos grupos de alimentos y el riesgo de enfermedad.
  • El consumo de frutas y verduras se asocia con menor riesgo de enfermedad cardiovascular y coronaria.
  • Los suplementos de vitamina E y beta-caroteno para el tratamiento o la prevención de la enfermedad cardiovascular no están recomendados. La mejor combinación equilibrada de antioxidantes que existe es una alimentación variada y equilibrada.
  • Un mayor consumo de frutas y verduras reduce el riesgo de cáncer en determinadas localizaciones (cavidad oral, faringe, laringe, pulmones, esófago, estómago), sin poder concluir aún que exista dicha relación para el cáncer colorrectal o el de mama.
  • Un consumo de frutas y verduras se relaciona con menor riesgo de diabetes mellitus tipo 2.
  • Las frutas y verduras son alimentos de baja densidad energética que aumentan la saciedad y disminuyen la ingesta. Existe una asociación inversa entre el consumo de fibra o de frutas y verduras y la ganancia de peso. Son útiles en programas de pérdida o mantenimiento del peso.
  • Es recomendable evitar el consumo de carne roja, embutidos, transformados de la carne, ahumados o fritos por el aumento del riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2 y cáncer de colon.
  • Consumir al menos 3 raciones/día de cereales integrales puede reducir el riesgo de enfermedad coronaria, la incidencia de diabetes mellitus tipo 2 y favorecer el mantenimiento del peso.

  • El consumo de cantidades importantes de cereales integrales, fibra de cereales (remojados y cocidos), fibra total, frutas o verduras disminuye el riesgo coronario en un 30% o más, independientemente de otros comportamientos saludables del estilo de vida. Este tipo de consumo es importante para la prevención de la diabetes mellitus tipo 2.

  • La ingesta de lácteos agudiza la osteoporosis descalcificacndo el sistema oseo. De igual manera para evitar la osteopororis se recomienda la ingesta de AJONJOLÍ tostado y molido con todas sus comidas, fuente vegetal de mayor calcio existente, fácil de absorber y asentar a los huesos.
  • Reducir o modificar la ingesta de grasa disminuye significativamente la incidencia de eventos cardiovasculares. Este efecto se ve sobre todo cuando la modificación dietética se mantiene al menos durante dos años. En cuanto a la mortalidad total, existe una tendencia similar aunque no significativa.
  • Consumir pescado rico en ácidos grasos omega-3 se asocia con un menor riesgo de enfermedad coronaria, de mortalidad global y por coronariopatía, de arritmia ventricular fatal y muerte súbita, aunque hay que considerar que actualmente los oceanos están muy contaminados y que esto está contenido en los mismos pescados. Este consumo disminuye la mortalidad cardiovascular y total. Se aconseja un consumo de pescado rico en ácido eicosapentanoico y docosahexanoico, también se denominan comúnmente «aceite de pescado». Los estudios han demostrado que estos ácidos graso poliinsaturados son beneficiosos para el corazón de la gente sana, de aquellos con alto riesgo cardiovascular o de aquellos que ya sufren de una enfermedad cardiovascular. La Asociación Americana del Corazón (AHA) recomienda comer pescado (especialmente pescados grasos) por lo menos dos veces por semana. Algunos pescados grasos son la caballa, la trucha de lago, el arenque, las sardinas, atún blanco y el salmón. La AHA también recomienda comer tofu y otros productos de soja, nueces, linaza y aceite de canola. Estos alimentos contienen ácido alfa-linolénico (LNA), que puede convertirse en ácido graso omega-3 en el organismo. Si estás considerando tomar un suplemento de aceite de pescado (en cápsulas), habla con el médico!
DRA. SAMAR YORDE
Fuente:
  • Bases Científicas de una Alimentación Saludable. Aj. Calañas-Continente*, D. Bellido. Rev med univ navarra/vol50, n 4, 2006, 7-14. ESPAÑA
  • http://www.texasheartinstitute.org/hic/topics_esp/hsmart/fishoil_sp.cfm

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