Sus construcciones, muy visibles y con forma de cúpula, dan cobijo a un número de hormigas que oscila entre las cien mil y medio millón.
Su característica más llamativa es el uso de que hace del ácido fórmico para defenderse y cazar a sus presas. Sus glándulas son capaces de proyectar el ácido de sus abdómenes a una distancia de 25 centímetros.

Cuando estos animales se ven amenazados por insectos o pájaros los rocían con ácido fórmico.
En estas magníficas instantáneas, tomadas por Paul Quagliana en Wareham Forest (Reino Unido), se puede apreciar este comportamiento defensivo y muy coordinado. También cuando capturan una presa inoculan ácido fórmico en sus presas, siempre invertebrados.

Pájaros más grandes, como los pájaros carpinteros o halcones, sobrevuelan los nidos para provocar a las hormigas y limpiar su plumaje de ácaros. El ácido fórmico, con un olor similar al vinagre, es inofensivo para estos pájaros, y también para el hombre.
Via: wikipedia.org; facebook.com
Autor:

Expertos en: Estudios de Impacto Ambiental, Mediciones Acústicas, Mapas Acústicos, Estudios Topográficos, Suelos, Eficiencia Energética, Estudios Hidrologicos, Residuos, Evaluación Ambiental, Medio Ambiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario