viernes, 30 de mayo de 2014

Descubren en el Congo un tesoro natural del tamaño de Inglaterra

Rebecca Morelle

BBC



La turba es un material oscuro y esponjoso, como muestra la foto.

Es una enorme turbera –un humedal repleto de materia orgánica a medio descomponer– y fue hallada en una zona remota de Congo-Brazaville, en África.

La ciénaga cubre un área del tamaño de Inglaterra y se calcula que contiene miles de millones de toneladas de turba, algo que los científicos consideran un enorme tesoro natural.

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Analizar este material orgánico rico en carbono, dicen los investigadores, puede ofrecer información sobre alrededor de 10.000 años de cambio medioambiental en esta región poco estudiada.

"Es notable que haya partes del planeta que aún son territorios inexplorados", dijo Simon Lewis, de la Universidad de Leeds, en Reino Unido, miembro del equipo que descubrió la turbera.


Los científicos pasaron tres semanas abriéndose camino entre el agua de la ciénaga.

"Muy poca gente se aventura en estos pantanos ya que son lugares en los que es muy difícil moverse y trabajar".

La búsqueda, sin embargo, comenzó desde el cielo: las imágenes satelitales fueron la primera pista de la enorme turbera tropical.

Una expedición, que partió desde el pueblo de Itanga en abril pasado, confirmó su presencia.
Pies mojados

El equipo de exploradores de la Universidad de Leeds, la Sociedad para Conservación de la Naturaleza en Congo y la universidad congoleña Marien Ngouabi, tuvo que hacer frente a cocodrilos enanos, gorilas y elefantes en su camino.

Pero, según cuentan, el mayor desafío fueron los pies empapados.

"Sólo puedes caminar por estas áreas durante un par de meses en el año, justo al final de la temporada seca, así que debes planificarlo bien. Aun así es húmedo todos los días", relató Lewis.


La capa de turba se extiende 7m hacia abajo.



"Estuvimos dentro del pantano por tres semanas, y el único momento en que teníamos los pies secos era cuando dormíamos en nuestras tiendas de campaña. Para armar las tiendas, teníamos que construir una plataforma porque el suelo está permanentemente empapado".

Los científicos estiman que la ciénaga cubre entre 100.000 y 200.000 kilómetros cuadrados, y la capa de turba llega a ser de 7m de profundidad.

La formación de la turba es parte del proceso por el que la vegetación se transforma en carbón mineral como resultado de la putrefacción y carbonificación en el agua ácida de pantanos, marismas y humedales.

Los investigadores creen que la turbera descubierta contiene miles de millones de toneladas de este material.

"Las turberas se forman porque la materia vegetal que está en el suelo no está descompuesta del todo", explicó Lewis.

"Requiere ciertas condiciones de lentitud para la descomposición, por eso la mayoría de las turberas están en áreas frías".

"Es raro encontrarlas en los cálidos y húmedos trópicos, por eso este es un hallazgo inusual".
Depósito de carbono

Como el área contiene tanta materia orgánica, eso significa que una gran cantidad de carbono está atrapado en el suelo.

Los investigadores dicen que analizar este material, que tiene miles de años de antigüedad, les ayudará a saber más sobre el papel de la cuenca del río Congo en el clima mundial pasado y presente.

"Las turberas, generalmente han sido un enormes depósitos de carbono en los últimos 10.000 años", dijo Lewis.

"Han estado extrayendo carbono de la atmósfera y almacenándolo en forma de turba por mucho tiempo.


La gigantesca turbera está en una zona remota de el Congo.

"Y lo que hemos encontrado en África central es otra de estas áreas, que por lo tanto suma una pieza de ese rompecabezas que es dónde va todo el carbono de la atmósfera, dónde están las fuentes y dónde los depósitos, particularmente de la era preindustrial".

"Así podemos reducir la incertidumbre sobre el ciclo global de carbono antes de que los humanos empezáramos a cambiarlo".

Los exploradores tomaron muestras y las llevaron a Reino Unido para confirmar su antigüedad y analizar la vegetación que contiene.

Mientras que algunas turberas alrededor del mundo están en peligro, particularmente por el drenaje para abrir paso a la agricultura, los científicos creen que la turbera de Congo está a salvo por ahora.

"Lo remoto de su ubicación es una protección natural. Y mucho del área en la República de Congo ya es una reserva comunitaria: está gestionada por la Sociedad para la Conservación de la Naturaleza, el gobierno y la población local".

"Ellos tienen un plan de gestión para administrar el área y para aumentar su sustento y sus ingresos".

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