miércoles, 12 de septiembre de 2012

Luc Montagnier atacado por sugerir que puede existir una relación de causa y efecto entre ciertas vacunas y el autismo

por Sylvie Simon

El diario Liberation informa de que estas declaraciones de Luc Montagnier sobre las vacunas fueron objeto de protesta
por Sylvie Simon, 12 de septiembre de 2012
El profesor Luc Montagnier, que ganó el Premio Nobel de Medicina por sus investigaciones en el descubrimiento del virus del SIDA, tiene a veces propuestas iconoclastas.
Viene cuestionando desde hace un tiempo la validez de algunas vacunas, incluso ha sugerido que podrían causar autismo. Pues bien, esta postura no ha sido del agrado de sus colegas.
Habiendo sido nombrado Presidente de un laboratorio de investigación en Camerún, en una medida sin precedentes cuarenta premios Nobel han escrito al Presidente de Camerún preocupados por este nombramiento, alegando que las declaraciones de Montagnier sobre las vacunas podrían tener “un impacto desastroso en la calidad del sistema sanitario de Camerún”, y denunciaron que las “propuestas carecen de pruebas científicas”. Y creen que “hay que ser muy cautelosos antes de realizar un cambio en terapias que han sido probadas”.
Esta reacción no es sorprendente si nos atenemos al dogma que impera sobre las vacunas y el peso de los lobbies farmacéuticos. ¿Qué evidencias existen, a parte de las miles de discapacidades y muertes producidas por las vacunas y que nos negamos a reconocer?
Sin embargo, debe tenerse en cuenta que entre los 44 que se manifiestan en contra, cerca de la mitad son químicos, por lo que se debe entender que la Química debe ser la solución a muchas enfermedades.
Los médicos se muestran cuidadosos a la hora de informar sobre sus conflictos de interés, pero el principal firmante, y que posiblemente sea el impulsor inicial de la carta, Sir Richard J. Roberts, encabeza el New England Biolabs, una empresa privada que trabaja con los laboratorios, y concretamente en el desarrollo de vacunas.
U otro firmante, Harald Zur Hausen, que obtuvo el Premio Nobel por su trabajo sobre el virus del papiloma humano (VPH) como causante principal del cáncer cervical, cuya investigación condujo al desarrollo de las vacunas contra el VPH. Por otra parte, durante la conferencia celebrada en Canadá en otoño de 2008, el Dr, Harald Zur Haussen no mostró ningún tipo de reparo cuando se propuso vacunar también a los hombres, con el fin de evitar “los cánceres de año y pene”.
Miles de personas muestran reparos sobre el valor de las vacunas, afirmando incluso su peligrosidad, así que el hecho de que un Premio Nobel se atreva por primera vez a hablar de este asunto ha producido un maremoto, como ya ocurrió con las investigaciones del Dr. Wakefield que, sin ser Premio Nobel, tenía un cierto prestigio en el Hospital Royal Free y de haber recibido el prestigioso título de “Fellow” hace algún tiempo.
Los intereses comerciales que presentan estas posiciones son razón suficiente para que los antiguos Premios Nobel unan sus fuerzas para protestar.
Pero no es la primera vez que el profesor Montagnier se muestra crítica con la vacunación, aunque siempre se había mantenido muy cauto. Probablemente para no hacer mella en su imagen, ya que no ignora que la vacunación es un tema tabú.
En una entrevista publicada el 17 de octubre de 2009 en el diario La República, declaró que no se iba a vacunar contra el virus de la gripe A, H1N1: “No tengo ninguna razón para hacerlo. Yo ya soy viejo, y además no pertenezca a ninguno de los grupos considerados de riesgo. Además, los ancianos tenemos una especie de memoria inmune que protege contra estos tipos de virus”.
Preguntado por el periodista sobre el VIH y la investigación de vacunas, dijo que las pruebas preliminares no habían dado grandes resultados y abogó en su lugar por buscar una molécula capaz de eliminar completamente la infección y estimulase una respuesta inmune, tratando de identificar las distintas formas del virus resistentes a la terapia.
Como podemos leer en el sitio web de Iniciativa Ciudadana, con lo que estamos de acuerdo: “No hay que asombrarse de que personalidades científicas hagan chirriar los dientes sobre el asunto de las vacunas. ¿Por que les hace temblar? ¿Por ser un irresponsable y mentir? Por supuesto que no; la única razón es que tales pronunciamientos científicos tienden a romper la creencia general sobre un supuesto consenso médico sobre la vacunación. Recordemos por ejemplo lo que dijo la Oficina de Nacimientos e Infancia (ONE): “ Para casi todos los médicos del mundo las vacunas no representan ningún problema”. Para los defensores de este tipo de discursos engañosos, las declaraciones de personas con una cierta notoriedad como Montagnier, sobre todo si establecen un vínculo entre las vacunas y el autismo, es veneno puro”.
De hecho, a poco que investigue un poco, se dará cuenta de que si algunos no cantan a coro las excelencias de nuestra medicina, corren el riesgo de ser considerados como un virus que debe ser eliminado a toda costa.
¿También se va a inventar una vacuna contra las críticas o la disidencia?
Sylvie SIMON
10 de septiembre de 2012

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